Portada » Diseño e Ingeniería » Claves de la Normalización, Legislación y Pliegos de Condiciones en Ingeniería
La normalización consiste en establecer una norma común para facilitar la relación entre distintos sectores. Es un acuerdo técnico entre fabricantes, usuarios y administración sobre las características que deben tener los productos y servicios.
La normalización abarca una gran variedad de ámbitos, incluyendo productos, materiales, máquinas y métodos de ensayo, así como aspectos de calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales.
Los organismos de normalización son entidades encargadas de regular y coordinar la actividad normalizadora a nivel nacional e internacional.
Es una norma jurídica creada por el poder legislador que manda o prohíbe algo. Se caracteriza por ser obligatoria (impone deberes y otorga derechos), permanente, abstracta e impersonal (afecta a todos por igual) y de conocimiento público (no puede alegarse su ignorancia).
Es una norma jurídica con rango de reglamento, emitida por el poder ejecutivo en nombre del Rey. Tiene un rango inferior a la ley, pero superior a la orden ministerial, y requiere la aprobación del Consejo de Ministros.
Es una norma reglamentaria emitida por un ministro de forma individual. Se encuentra situada jerárquicamente por debajo del Real Decreto.
El pliego de condiciones es el documento que define cómo debe ejecutarse un proyecto, considerando aspectos técnicos, económicos, legales y administrativos. Incluye responsabilidades, materiales, técnicas, pruebas, mediciones, penalizaciones, controles de calidad y normas aplicables. Es un documento contractual vinculante, por lo que debe redactarse con cuidado, ya que influye en el coste final y no puede contradecir las leyes vigentes.
Según su función, el pliego de condiciones se puede dividir en diferentes apartados o tipos:
La estructura general de un pliego de condiciones suele incluir las siguientes partes:
Define el alcance y la aplicación del pliego, indicando las normas (por ejemplo, UNE o ISO), reglamentos y ordenanzas que afectan a las obras y los materiales. Incluye una descripción detallada de las unidades constructivas para que el proyecto quede completamente definido.
Regulan las relaciones entre el contratista, la propiedad y la dirección de obra. Generalmente, se dividen en tres bloques: facultativas, económicas y legales.
Especifican las normas técnicas que deben cumplir los materiales, la maquinaria y los equipos. Si no existe una norma española aplicable, se puede recurrir a una norma extranjera adaptada. El contenido de esta sección suele seguir el mismo orden que el presupuesto del proyecto.
