Portada » Química » Cinética de Disolución y Estabilidad de Principios Activos Farmacéuticos
La capa húmeda es un modelo desarrollado en el ámbito de la mecánica de fluidos para explicar la circulación de un fluido en movimiento en la proximidad de una superficie y su influencia en el transporte de momento, de calor y de masa.
La velocidad de disolución va a influir directamente en la velocidad de absorción: cuanto más rápido se disuelva el fármaco, más rápido ejercerá su efecto biológico. Este proceso depende de la vía de administración (por ejemplo, del flujo gástrico). Dependiendo del objetivo terapéutico que busquemos con el medicamento en desarrollo, nos interesará que dicha velocidad sea mayor o menor.
Matemáticamente, la fórmula se expresa como un diferencial de la masa respecto al tiempo ($dm/dt$), el cual depende de parámetros condicionantes como el gradiente de concentración, la naturaleza de los fluidos biológicos y el espesor de las capas de difusión.
La curva de Henderson describe cómo varía la solubilidad, aunque en la práctica no asciende ilimitadamente como sugiere el modelo teórico simplificado. Se observan los siguientes comportamientos:
Este punto, conocido como pKa de Gibbs, es el valor de pH en el que ya no se solubiliza más el principio activo, limitando tanto a la sal como al principio activo sin formar sal. En este punto, la concentración de la forma ionizada y no ionizada es constante. Se establece un equilibrio entre dos fases: la fase acuosa ionizada y el precipitado sólido.
A través del estudio de la velocidad de disolución de cilindros de ácidos benzoicos y cloruros de plomo, se determinó la ecuación:
dCb / dt = k_nh * (Cs – Cb)
Esta ecuación describe la velocidad del proceso de disolución de una sustancia en un medio líquido.
El modelo se define por la ecuación J = Co * k, donde el coeficiente de transferencia de materia (k) se calcula como:
k = 0,62 * D^(2/3) * ω^(1/2) * ν^(-1/6)
Donde:
La velocidad intrínseca de disolución se define como la masa de soluto disuelto por unidad de tiempo y unidad de superficie en condiciones normalizadas. Se concluye que a mayor velocidad de giro, mayor será la velocidad intrínseca del fármaco.
Considerando un fármaco con un pKa de 9: al ser un fármaco básico, interesa desplazarse hacia una zona de pH ácido para aumentar su solubilidad. La relación viene dada por:
CT = C0 * (1 + 10^(pKa – pH))
Por lo tanto, para obtener una alta solubilidad total (CT), se requiere un pH bajo.
Para un ácido débil con pKa = 3 en un entorno de pH 8, el equilibrio se desplaza hacia la forma ionizada. Tras reordenar la ecuación de Henderson-Hasselbalch:
-pKa + pH = log [A-] / [AH]
-3 + 8 = 5 = log [A-] / [AH]
Esto implica que [A-] = [AH] * 10^5, indicando que la forma ionizada predomina ampliamente.
Si un medicamento no se disuelve en los fluidos fisiológicos, carece de utilidad clínica. La Teoría de Van’t Hoff para disoluciones ideales establece que las propiedades de solubilidad dependen exclusivamente de las propiedades del cristal y de la temperatura de fusión.
La degradación de fármacos en estado sólido mediante este mecanismo ocurre en tres etapas:
La ecuación de Prout-Tompkins se expresa como:
dn/dt = (k1 * α – k2 * α) * N
Donde k1 es la constante de formación y k2 la de degradación. La forma integrada es:
ln(α / (1 – α)) = kf * (t – t50)
Donde t50 es el tiempo necesario para que la fracción degradada (α) sea igual a 0,5.
Estas reglas permiten diferenciar sistemas enantiotrópicos y monotrópicos:
Las dos primeras reglas se basan en factores termodinámicos, mientras que las dos últimas indican si el polimorfo es estable o metaestable. Para asegurar la validez del análisis, los resultados de las reglas deben ser consistentes entre sí.
Finalmente, el pKa de Gibbs (mencionado anteriormente como pH de saturación) se sitúa frecuentemente en valores específicos (ej. pKa Gibbs = 5) donde la solubilidad se estabiliza.
