Portada » Deporte y Educación Física » Calentamiento, resistencia, fuerza y velocidad para Educación Física
El calentamiento es el conjunto de actividades o ejercicios de carácter general, primero, y luego específico, que se realizan previa a toda actividad física en la que la exigencia de esfuerzo sea superior a la normal, con el fin de poner en marcha los órganos del deportista y disponerle para un máximo rendimiento.
a) Aeróbico: debemos hacer ejercicios que no sean complicados y que podamos practicar durante un tiempo no inferior a 15 minutos. En general, se tratará de ejercicios que mejoren los sistemas cardiovascular y pulmonar, aumenten la fuerza, mejoren el tono muscular y postural y amplíen el recorrido de las articulaciones.
b) Moderado: hay que calcular la dosis adecuada de ejercicio para cada persona, en función de la edad, el nivel de entrenamiento, etc. Tan negativo es el sedentarismo como el entrenamiento excesivo. Para ello vigilaremos la intensidad de la actividad controlando la frecuencia cardiaca (120-160 pulsaciones por minuto).
c) Frecuente: es fundamental que haya regularidad en su práctica. Para mejorar la condición física hay que hacer ejercicio, como mínimo, 3 veces por semana, y para mantenerla, 2.
Es la cantidad de ejercicio a realizar durante el entrenamiento. Viene determinada por la distancia a recorrer (metros o kilómetros), el tiempo empleado (horas, minutos, segundos), el peso total levantado (kg), número de repeticiones, etc.
Es el componente cualitativo del esfuerzo; es la cantidad de trabajo efectuado en unidad de tiempo. Viene determinada por el aumento de la velocidad de carrera o de ejecución de los movimientos. Los indicadores de intensidad son: kilómetros por hora, frecuencia cardiaca (pulsaciones por minuto), porcentajes del tiempo o el peso máximo, etc. La frecuencia cardiaca, como ya sabes, es un indicador de intensidad que refleja la adaptación del sistema cardiovascular al esfuerzo realizado; se registra en pulsaciones/minuto.
A todo esfuerzo le corresponde un periodo de descanso para recuperar la energía perdida. Es el tiempo necesario de recuperación del equilibrio del organismo, para que le sea posible adaptarse y sobrecompensarse. Favorece el efecto del entrenamiento. La recuperación se logra de tres maneras: con descanso activo (por ejemplo, estirando o andando), con cambio de actividad (por ejemplo, hacer abdominales en lugar de seguir corriendo) o con descanso pasivo (reposo).
Resistencia es la capacidad de realizar o mantener un esfuerzo durante un tiempo prolongado; es decir, durante el mayor tiempo posible.
Resistencia aeróbica (orgánica): cuando soportamos esfuerzos prolongados de una intensidad media.
Resistencia anaeróbica: permite mantener un esfuerzo de intensidad elevada durante el mayor tiempo posible.
Fuerza es la capacidad que nos permite, mediante acciones musculares (contracción), vencer una resistencia u oponerse a ella.
Contracción isotónica o dinámica (con movimiento): supone el acortamiento o alargamiento del músculo con el correspondiente movimiento de las partes implicadas. (Ejemplo: flexión y extensión de brazos en el suelo).
Contracción isométrica o estática (sin movimiento): es la fuerza máxima ejercida contra una resistencia inamovible. (Ejemplo: empujar contra la pared).
Velocidad es la capacidad de hacer uno o varios movimientos en el menor tiempo posible; es el tiempo que se tarda en cubrir una distancia determinada (el menor tiempo posible).
