Portada » Informática » Conceptos Clave de Analítica Avanzada, Big Data e Inteligencia Artificial en la Industria
La analítica predictiva emplea modelos estadísticos para comprender el futuro y responder qué podría pasar, como prever la demanda de un producto. En cambio, la prescriptiva utiliza algoritmos de optimización para aconsejar qué acciones tomar, respondiendo a la pregunta de qué debemos hacer. Un ejemplo es determinar la mejor opción para retener a un cliente u optimizar la producción en una cadena de suministro. Ambos niveles, junto con el descriptivo, forman la base de la analítica inteligente necesaria para la toma de decisiones empresariales estratégicas.
Los datos estructurados son aquellos que pueden gestionarse con herramientas convencionales, como bases de datos relacionales y estadísticas. La complejidad del Big Data surge de los datos no estructurados, como registros web, redes sociales y sensores, que carecen de un formato rígido predefinido. Estas fuentes generan conjuntos de información masivos cuya captura y procesamiento superan la capacidad de las tecnologías tradicionales dentro de tiempos útiles. Por ello, el análisis de Big Data se enfoca en gestionar el gran volumen, la variabilidad y la velocidad de crecimiento constante de la información recolectada.
Un Digital Twin (gemelo digital) es un modelo virtual de un proceso, producto o servicio que permite la unión entre el mundo virtual y el físico a través de simulaciones. En la industria, estas herramientas permiten analizar datos, monitorear procesos y administrar riesgos de manera efectiva. Entre sus beneficios destaca:
Las Máquinas de Soporte Vectorial (SVM) se basan en la idea de proyectar un conjunto de datos hacia un espacio de dimensión superior aplicando una función kernel. Se empezaron a emplear principalmente para resolver problemas de clasificación y reconocimiento de patrones de manera eficaz. Un ejemplo de su aplicación es el análisis de variables de entrada para predecir si la dirección del precio en un mercado será alcista o bajista. El modelo utiliza estas proyecciones para encontrar un margen de separación óptimo entre las diferentes clases de datos, convirtiéndolas en una herramienta potente dentro del análisis predictivo avanzado.
La metodología DIPAP permite integrar modelos de predicción avanzados en áreas como la producción o la logística de una empresa. Sus pasos son:
El Big Data se refiere a conjuntos de datos cuyo volumen, variabilidad y velocidad dificultan su gestión mediante tecnologías convencionales. El Machine Learning es una disciplina científica vinculada a la IA que crea sistemas capaces de aprender automáticamente mediante el procesamiento de datos. Estos algoritmos extraen información relevante para establecer patrones, relaciones entre parámetros o realizar predicciones precisas. Su aplicación está revolucionando ámbitos como la química teórica y computacional al optimizar procesos de producción masivos. Ambas tecnologías son pilares fundamentales de la actual transformación digital industrial.
El aprendizaje supervisado requiere la intervención de humanos para proporcionar refuerzos o etiquetas que indiquen qué resultados son correctos e incorrectos. En este enfoque, los humanos proporcionan la semántica necesaria para que los algoritmos aprendan a diferenciar tipos de datos específicos. Por el contrario, en el aprendizaje no supervisado, los algoritmos aprenden sin intervención humana previa, identificando ellos mismos la semántica embebida en los datos. Este paradigma permite que el sistema saque sus propias conclusiones sobre la estructura de la información de manera autónoma.
El advanced analytics se estructura en tres niveles principales: descriptiva (qué pasó), predictiva (qué podría pasar) y prescriptiva (qué debemos hacer). Este conjunto de técnicas ayuda a las empresas a descubrir tendencias, resolver problemas y predecir el futuro para impulsar cambios estratégicos. Su utilidad en la toma de decisiones industriales radica en ofrecer herramientas que integran y procesan todas las señales recogidas de la planta, permitiendo a los responsables monitorizar procesos y administrar riesgos basándose en modelos de simulación dinámicos para optimizar la producción y la eficiencia energética.
