Portada » Español » Claves del Romanticismo Español: Espronceda, Bécquer y Rosalía de Castro
El texto que vamos a estudiar es un poema de José de Espronceda (1808-1842), máximo representante del Romanticismo español. Espronceda fue un hombre liberal con inquietudes revolucionarias que desarrolló su obra primero en el exilio —donde se empapó de la ideología romántica que triunfaba en Europa— y después en España, tras la muerte de Fernando VII en 1833, fecha que inaugura el Nuevo Régimen. La exaltación de la libertad absoluta y el rechazo a las normas sociales se encarnan en la figura del pirata.
Este poema es polimétrico. Combina octavillas agudas de ocho versos con estribillos de cinco versos. Predominan los versos octosílabos (8) en las partes narrativas y los tetrasílabos (4) en las partes líricas y de acción. La rima es consonante.
El recurso más característico es el estribillo, que actúa como núcleo ideológico. Destaca el uso de la personificación (la luna «vierte luz», el viento «gime»), la antítesis (tierra frente a mar) y una gran variedad de epítetos que intensifican la atmósfera heroica.
Obra de Gustavo Adolfo Bécquer, perteneciente al Romanticismo tardío. Bécquer se caracteriza por un estilo menos exuberante que el de Espronceda, prefiriendo un mundo interior despojado de excesos. Las Rimas son poesías breves y sencillas, centradas en la metaliteratura, el amor y el sentido de la existencia.
El poema consta de 9 estrofas de 4 versos. Se divide en dos partes: la primera proclama la fe en la existencia de la poesía, y la segunda explica por qué esta existirá siempre a través de cuatro temas: la naturaleza, los misterios de la vida, los sentimientos y el amor. Es fundamental el uso del paralelismo, la anáfora (con la palabra «mientras») y el estribillo «¡Habrá poesía!».
Esta rima trata sobre la irreversibilidad del tiempo y la unicidad del amor verdadero. Se compone de seis estrofas de cuatro versos (serventesios de pie quebrado).
El poema contrasta la naturaleza cíclica (el regreso de las golondrinas) con la pérdida definitiva del amor humano. La estructura bimembre refuerza la idea de que, aunque la vida sigue, la experiencia del amor es irrepetible. El uso de la anáfora («Volverán las…») marca el contraste rítmico entre lo que se repite y lo que es irreversible.
Poema de Rosalía de Castro (1837-1885), figura clave del Romanticismo tardío e intimista. Pertenece a la obra Follas Novas.
La «negra sombra» es una metáfora (o símbolo) de la muerte, la soledad y la angustia. El yo lírico establece un diálogo íntimo mediante el apóstrofe. El poema destaca por su carácter subjetivo e individualista, donde la naturaleza se convierte en un reflejo del dolor existencial de la autora.
Obra maestra en castellano de Rosalía de Castro. El poema refleja el desengaño vital y la pérdida de la esperanza.
Se estructura en dos cuartetos de versos alejandrinos. El poema se construye sobre una personificación extendida de la naturaleza, que murmura sobre la brevedad de la vida. La metáfora final, «el desierto de la vida», resume el pesimismo romántico ante un destino inevitable y la incomprensión del entorno hacia la sensibilidad del poeta.
