Portada » Lengua y literatura » Historia y Tendencias de la Narrativa y Poesía en Lengua Española
Desde la muerte de Franco en 1975, la novela española entró en una nueva etapa marcada por la democracia, la desaparición de la censura y la apertura cultural. La publicación de La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza supuso el inicio de esta renovación narrativa, ya que combinó elementos experimentales con una clara recuperación del argumento, los personajes y el placer de contar historias.
En esta etapa se simplificaron las estructuras narrativas, se utilizaron narradores tradicionales en primera y tercera persona y se buscó un lector medio interesado en el entretenimiento. Son frecuentes los géneros como la novela policíaca, histórica, de aventuras o de intriga, donde la trama y el misterio son fundamentales. Temáticamente apareció el desencanto político tras el fracaso del 68, junto con la reflexión sobre la intimidad, la soledad, el amor y el erotismo, todo ello con un tono que mezcla ironía, humor y cierta amargura. También destaca la creciente presencia de escritoras como Almudena Grandes, Rosa Montero, Dulce Chacón, Elvira Lindo o Lucía Etxebarría, así como la relación entre literatura y periodismo, como en los articuentos de Juan José Millás.
La narrativa de estos años se caracteriza por el individualismo y el eclecticismo, ya que cada autor sigue su propio camino sin una tendencia única dominante. Conviven escritores de distintas generaciones:
Persisten también las novelas experimentales minoritarias como Antagonía de Luis Goytisolo o Larva de Julián Ríos. Sin embargo, predominan varias tendencias:
En los últimos años, el panorama sigue siendo muy diverso, con autores como Andrea Abreu, David Aliaga, Javier Pérez Andújar o Inés Martín Rodrigo, lo que confirma que la novela española actual se caracteriza por la variedad, la mezcla de estilos y la ausencia de una única tendencia dominante.
Tras las vanguardias, la poesía hispanoamericana evolucionó hacia una gran diversidad de estilos en los que conviven la preocupación existencial, el compromiso social y la renovación formal.
A comienzos del siglo XX aparece la novela regionalista, que busca reflejar la realidad social y natural con un fuerte realismo. Se distinguen vertientes como la novela de la Revolución mexicana (Mariano Azuela), la novela indigenista (Arguedas, Ciro Alegría), la novela gauchesca (Ricardo Güiraldes) y la novela de la tierra (Rómulo Gallegos, José Eustasio Rivera).
El boom de la narrativa hispanoamericana (años 60 y 70) se caracterizó por la renovación técnica, el realismo mágico y la experimentación. Autores destacados: Carlos Fuentes, Ernesto Sábato, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Juan Carlos Onetti.
Tras el boom, la narrativa se diversificó en múltiples direcciones: la fusión de géneros (Sergio Pitol, Isabel Allende), la literatura del yo (Fernando Vallejo, Ricardo Piglia), la novela intimista, la novela posmoderna (Roberto Bolaño) y la novela político-social.
