Portada » Psicología y Sociología » Desarrollo Cognitivo en la Primera Infancia: Etapas y Procesos de 0 a 6 Años
Los niños aprenden a través de los sentidos (sensorio) y del movimiento (motriz).
Estudia el desarrollo cognitivo a través de la observación de conductas observables.
Estudia el desarrollo cognitivo teniendo en cuenta los procesos internos del sujeto.
Estudia el desarrollo cognitivo a través de la interacción entre niño/a y adultos.
Los niños y niñas experimentan un periodo crítico en su desarrollo sensorial y perceptivo durante los dos primeros años. La capacidad de atención es inferior que en edades posteriores. La atención del bebé empieza siendo «cautiva»; más tarde, la atención es voluntaria, siendo los niños y niñas quienes focalizan la atención según sus intereses. La memoria es funcional desde el nacimiento, lo que permite recordar estímulos sensoriales (rostros, voz, olores, etc.).
Los niños y niñas utilizan un razonamiento transductivo; carecen de nociones lógicas y no son capaces aún de deducir ni de inducir. Empiezan a desarrollar la creatividad, que se hace perceptible en su juego simbólico, en sus ideas y en sus creaciones lingüísticas. Ya desde antes de nacer, el bebé tiene imágenes mentales, que constituyen su primer tipo de pensamiento. A partir de los dos años se adquiere el lenguaje, lo que permite expresar el pensamiento mediante palabras e ideas.
Su percepción es similar a la de un adulto, pero está condicionada por el fenómeno del egocentrismo; se pueden ejecutar razonamientos erróneos de la realidad que percibe (por ejemplo, creer que un vaso tiene más líquido porque es más alto que otro). El nivel de atención es mayor y ha mejorado su memoria selectiva, sostenida y dividida. Por otra parte, su capacidad memorística aumenta, así como sus estrategias de recuperación de información.
Los niños y niñas continúan teniendo un tipo de razonamiento transductivo hasta los 6 años. La lógica todavía no está desarrollada, pero realizan los primeros intentos. El pensamiento es concreto, vinculado a las experiencias perceptibles a través de los sentidos; no será hasta los 11 años cuando adquieran el pensamiento abstracto. Entre los 2 y 3 años despliegan una intensa curiosidad por entender su realidad y manifiestan un pensamiento creativo, intuitivo y expresivo, sin poner límites a su capacidad de imaginar.
