Portada » Latín » Géneros Literarios en Roma: Comedia, Fábula y Oratoria
Dentro de la comedia encontramos varios tipos: las atelanas, el mimo, la fábula togata (de tema romano) y la fábula palliata (de tema griego).
Nevio consiguió, sin apartarse de los modelos griegos, introducir en sus comedias algunas notas de color itálico que acercaron la palliata al público. La fábula palliata se inspira directamente en la Comedia Nueva ateniense; era una comedia de costumbres que reflejaba la vida privada de las clases acomodadas. A partir de Nevio, fue práctica habitual de los autores latinos la contaminatio: utilizar más de un original o más de un autor como modelo.
Aunque Livio Andrónico y Ennio cuentan entre sus obras dramáticas con algunas comedias, con anterioridad a Plauto sólo Nevio mostró mayor inclinación hacia este género, sugiriendo temas de la vida común.
Fue el más popular de los autores de comedias y dominó absolutamente la escena romana. Se vio forzado a trabajar como esclavo en un molino; en esta situación escribe tres comedias que obtienen un rápido éxito. Su elección es el género cómico, que se acomoda a su talante jovial e inclinado a la risa fácil sin segundas intenciones.
Este carácter melodramático de las comedias de Plauto, unido a su lenguaje cotidiano y popular de gran fuerza cómica, les confiere un carácter propio e inconfundible.
Llegó a Roma como esclavo del senador Terencio Lucano, quien le dio una esmerada educación y le concedió la libertad. Adoptó el nomen de su patrón. Su carrera dramática se extiende por espacio de seis años (166-160 a.C.), escribiendo seis comedias palliatas basadas en originales de Menandro:
Sus prólogos literarios servían para responder a acusaciones y exponer sus ideas sobre la obra, centrada en la caracterización de los personajes, las inconsecuencias y el contraste. Aunque sus obras poseen gran altura lingüística, el conjunto carece de la fuerza cómica de Plauto.
Terencio fue objeto de estudio en la Edad Media. En la Edad Moderna, adquiere valoración como autor escolar, ético y dramaturgo. En España, es citado por el Marqués de Santillana y La Celestina de Fernando de Rojas debe mucho a Plauto y Terencio. Plauto, por su parte, ejerció gran influencia en el teatro inglés del siglo XVI.
Las fábulas son composiciones literarias de carácter alegórico, escritas generalmente en verso, que mediante la personificación de seres irracionales, inanimados o abstractos, dan una enseñanza útil o moral (moraleja). En su origen se opone a la épica y está emparentada con el epigrama y la sátira.
Fedro (15 a.C.-50 d.C.) comenzó a publicar sus fábulas en el reinado de Tiberio. Su obra, escrita en senario yámbico, destaca por la sencillez y la intención satírica contra los poderosos. Publicó bajo el título de Fabulae Aesopiae. En épocas posteriores, fue imitado por Aviano y, en el Renacimiento, por Gabriele Faerno. En el Neoclasicismo, destacaron La Fontaine, Iriarte y Samaniego.
La oratoria fue un instrumento valioso para influir en la política y en las causas judiciales. Se distinguía entre oratoria política y oratoria forense.
Es el autor más representativo. Su obra incluye tratados de retórica (De oratore, Brutus, Orator), discursos políticos y judiciales (Catilinarias, Filípicas), cartas y tratados filosóficos. Su estilo, caracterizado por largos períodos rítmicos, definió el estilo ciceroniano, modelo fundamental en el Renacimiento.
