Portada » Lengua y literatura » Esquema Comparativo de Obras Clave del Pensamiento Ilustrado y el Romanticismo Español
El texto de Kant establece las bases del movimiento ilustrado a través de la noción de emancipación intelectual.
Kant define la Ilustración como la salida del ser humano de su «minoría de edad», entendida como la incapacidad de pensar por uno mismo sin la guía de otro. Esta condición no se debe a falta de inteligencia, sino a la falta de valor y decisión.
El lema central de la Ilustración es «Sapere aude», que significa «¡Atrévete a saber!» o «¡Atrévete a pensar por ti mismo!». La autonomía intelectual es el núcleo del proyecto ilustrado.
Las personas permanecen en minoría de edad porque es más cómodo dejar que otros piensen por ellas (autoridades religiosas, políticas o académicas). La costumbre y el miedo sostienen esa dependencia.
Para que exista Ilustración, solo se necesita una cosa: libertad, especialmente libertad para hacer uso público de la razón. Kant considera que el progreso intelectual es inevitable si se permite esta libertad.
Ninguna autoridad puede imponer dogmas permanentes que impidan el progreso del conocimiento. Un pueblo no puede comprometerse a no avanzar intelectualmente, porque eso iría contra la naturaleza humana.
El artículo de Larra utiliza la sátira para exponer los males de la sociedad española de su tiempo.
Desde una visión crítica, Larra denuncia:
Bécquer representa la transición hacia el Romanticismo pleno, enfocándose en el sentimiento y lo misterioso.
Cadalso emplea el género epistolar para realizar una crítica reflexiva de la sociedad española, siguiendo el modelo de Montesquieu.
Siguiendo el modelo de Cartas persas de Montesquieu, usa la forma de cartas en Cartas marruecas (1789) para tratar temas importantes:
La obra presenta tres visiones de la realidad a través de tres personajes:
