Portada » Lengua y literatura » Panorama Literario y Lingüístico de la Posguerra Española
Cuando terminó la Guerra Civil se instauró en España un sistema político dictatorial que concentra en Franco todos los poderes. Así empiezan los 40 años de dictadura apoyada por el ejército e Iglesia. Muchos españoles murieron en la lucha, otros se marcharon al exilio y el resto afrontaron un régimen autoritario. El régimen utiliza la censura para controlar los medios de comunicación, mientras que se sirve de la enseñanza para condenar los valores que rechaza.
A lo largo de los años 50 se observan transformaciones socioeconómicas fundamentales:
A finales de los 50 y principios de los 60, puede hablarse de liberación y apertura a Europa.
A principios de los años 50, una novela marca el inicio del realismo social: La colmena (1951) de Camilo José Cela. A partir de este título, un nuevo grupo de escritores (la Generación de los 50) trata de reflejar en sus novelas la realidad y dar testimonio de los conflictos sociales. autores… Sus novelas se caracterizan por:
El realismo social es una tendencia que muestra los aspectos más crueles e inhumanos de la realidad. Su objetivo es agitar conciencias, denunciar injusticias y llamar a la solidaridad.
En esta década distinguimos dos líneas teatrales principales:
Es un teatro comercial de evasión que defiende los valores tradicionales de la burguesía, que, al fin y al cabo, es el público que acude a las salas en esos momentos.
Aquí se encuentran los mayores logros del género. Son obras que rozan lo absurdo y buscan provocar la risa con situaciones inverosímiles y diálogos disparatados. Este teatro no tuvo éxito de público hasta pasados varios años, lo que hizo que algunos autores abandonaran esta propuesta renovadora.
Nacido en Guadalajara (1916) y fallecido en Madrid (2000). Su primera vocación fue la pintura, pero su interés por el teatro creció cuando estaba en la cárcel por haber militado en el bando republicano durante la Guerra Civil. Hoy se considera como el dramaturgo principal de la segunda mitad del siglo XX; prueba de ello es que recibió el Premio Cervantes y fue miembro de la RAE.
Elige el subgénero de la tragedia, pero no lo concibe de forma negativa, ya que para él la tragedia es una puerta abierta a la esperanza. Por eso sus obras presentan finales abiertos, que dejan al espectador la tarea de imaginar y encontrar soluciones.
El tema que vertebra su producción es el anhelo de libertad y el deseo de superar las miserias y debilidades humanas. Los personajes se encuentran en un mundo lleno de dificultades, enfrentándose a sentimientos como el fracaso, la soledad o la decepción; sufren limitaciones físicas (como la sordera) y viven complejas situaciones sociales y políticas.
