Portada » Biología » Patología Cardiovascular y Respiratoria: Fundamentos Clínicos y Morfológicos
Los cambios patológicos en los vasos sanguíneos tienen las siguientes consecuencias generales:
Existen diversos tipos de vasos anómalos:
La arteriosclerosis se define como el “endurecimiento de las arterias”, caracterizado por el engrosamiento de la pared arterial y una pérdida de su elasticidad.
La aterosclerosis es una enfermedad lenta y progresiva de las arterias musculares de tamaño mediano y de las grandes arterias elásticas. Estas incluyen la aorta abdominal, las arterias coronarias y las carótidas internas. El ateroma o placa ateromatosa es una lesión focal elevada que se inicia dentro de la túnica íntima, con un centro blando, amarillento y grumoso de lípidos, cubierto por una envoltura fibrosa, blanca y firme.
Un aneurisma es una dilatación vascular focal anormal ocasionada por una degeneración o debilitamiento de la pared vascular. La morbilidad y mortalidad por aneurismas son secundarias a:
La disección aórtica es una afección potencialmente mortal en la cual se presenta un desgarro en la pared de la aorta, lo que hace que la sangre fluya entre sus capas, formando un canal lleno de sangre dentro de la pared aórtica. A menudo se rompe, provocando una hemorragia masiva y muerte súbita.
Las venas varicosas son venas anormalmente dilatadas y tortuosas, consecuencia de una presión intraluminal crónicamente elevada. Las paredes de los vasos están muy adelgazadas en los puntos de máxima dilatación. Se producen en el 10-20% de la población general, con mayor prevalencia en mujeres. La dilatación hace que las válvulas se vuelvan incompetentes, provocando estasis, edema y cambios cutáneos atróficos, que derivan en dermatitis por estasis y ulceración (úlceras varicosas). Los tejidos afectados presentan una alteración de la circulación y mala curación.
Son anomalías cardíacas presentes desde el nacimiento, atribuibles mayoritariamente a alteraciones de la embriogénesis. Es la enfermedad cardíaca más frecuente en niños, presentando secuelas hemodinámicas, cianosis y retraso del crecimiento. Ejemplos comunes son el defecto del tabique auricular (DTA) o del ventricular (DTV).
Es un grupo de síndromes consecuencia de la isquemia: un desequilibrio entre la demanda cardíaca y el suministro de sangre oxigenada. La isquemia reduce la disponibilidad de nutrientes y la eliminación de desechos metabólicos. Es provocada por la reducción del flujo coronario debido a aterosclerosis obstructiva, aumento de la demanda miocárdica (taquicardia, hipertrofia) o hipoxia. Existen cuatro síndromes clínicos básicos:
Problemas cardíacos debidos a la hipertensión arterial. El corazón debe trabajar más arduamente contra la presión elevada, lo que provoca que el músculo cardíaco aumente de tamaño (hipertrofia) para bombear sangre al cuerpo.
Produce estenosis (imposibilidad de abrirse completamente) o insuficiencia (imposibilidad de cerrarse, permitiendo la regurgitación). La estenosis suele ser un proceso crónico por calcificación o cicatrización.
Inflamación de la capa interna del corazón. La endocarditis infecciosa implica la colonización microbiana de las válvulas, dando lugar a vegetaciones friables formadas por desechos necróticos, trombos y gérmenes.
Enfermedades del músculo cardíaco que lo hacen más grueso, rígido o dilatado.
Incluye enfermedades inflamatorias y derrames. El saco pericárdico normal contiene de 30 a 50 ml de líquido seroso.
Las bronquiectasias son dilataciones patológicas de los bronquios debidas a infecciones u obstrucciones repetidas, con destrucción de las paredes bronquiales y producción de tos productiva.
La bronquitis puede ser aguda o crónica. Se caracteriza por inflamación y exceso de moco. La causa principal es el tabaquismo, aunque la infecciosa es causada por virus y bacterias.
Se caracteriza por una obstrucción crónica y generalmente irreversible al flujo aéreo. Incluye el enfisema pulmonar, la bronquitis crónica y el asma de larga duración. Los síntomas incluyen disnea de esfuerzo y tos. La radiografía puede mostrar hiperinsuflación pulmonar.
Enfermedad hereditaria autosómica recesiva que afecta a las células epiteliales exocrinas. Produce un moco espeso y viscoso que obstruye los bronquios, generando un riesgo constante de infección y daño pancreático.
Enfermedad crónica irreversible donde hay destrucción de las paredes alveolares y pérdida de elasticidad. Los espacios aéreos aumentan y el aire queda atrapado. Clínicamente se observa el tórax en barril y diafragma aplanado en radiografías.
Inflamación aguda y edema de la epiglotis con riesgo de obstrucción respiratoria. Es una urgencia médica con alta mortalidad sin tratamiento. Los agentes comunes incluyen Haemophilus influenzae y Staphylococcus aureus.
Enfermedad contagiosa causada por el bacilo de Koch.
La neumonía es la inflamación del parénquima pulmonar con acumulación de líquido en los alveolos. El neumotórax es la acumulación de aire en el espacio pleural, provocando el colapso del pulmón y disnea intensa.
Exceso de líquido en el pulmón, frecuentemente asociado a insuficiencia cardíaca congestiva. Los síntomas incluyen ortopnea y expectoración espumosa o hemoptisis. En radiografías se observa un aumento difuso de la radiodensidad en las regiones hiliares.
