Portada » Ciencias sociales » Conceptos Fundamentales en Estudios de Género y Sexualidad: Definiciones Clave
El estudio de las dinámicas sociales requiere una comprensión clara de los términos que definen las relaciones de poder y las identidades. A continuación, se desarrollan definiciones clave en el campo de los estudios de género y la sexualidad.
El género es un conjunto de características, atributos, marcas, permisos, prohibiciones y prescripciones, asignados diferenciadamente a las personas en función de su sexo. Es una construcción social que establece, además, pautas de relacionamiento y ejercicio de poder diferenciado para varones y mujeres. Analizar una problemática desde la perspectiva de género permite correr la mirada del terreno de lo exclusivamente biológico y trasladarla al terreno de las construcciones simbólicas y culturales.
La orientación sexual refiere hacia qué sexo orienta la persona su deseo erótico afectivo. No es fija e inmutable; por el contrario, como concepto dinámico, puede variar y modificarse en el tiempo. Es pertinente aclarar que las prácticas sexuales no definen la orientación sexual.
El sistema patriarcal es un sistema de organización social que preserva el poder de los varones sobre las mujeres. Este sistema de socialización delimita roles, espacios a ocupar, formas de ser y actuar, no solo para el colectivo de mujeres, sino también para los varones, de ahí la idea de estereotipos.
Se distinguen dos esferas de trabajo con implicaciones de género:
La maternalización de las mujeres suponía la asociación directa entre mujer y madre. “La maternidad estaba inscripta en la naturaleza femenina, en los cuerpos de las mujeres, en su biología”. La maternalización no implicaba algo obvio, que las mujeres podían ser madres, sino que *solo debían ser madres*.
Según este concepto, las formas de discriminación y exclusión que sufren las personas en general y las mujeres en particular no actúan de forma separada, sino que se cruzan o se superponen con otras formas de discriminación. ¿Qué significa esto? Que si observamos hacia el interior del grupo de mujeres, no será el mismo lugar el que ocupan las mujeres negras y mujeres blancas, mujeres analfabetas y profesionales, mujeres de la ciudad y mujeres del campo, mujeres pobres y mujeres ricas.
La masturbación es utilizada como un marcador de deseo sexual biológico y ha sido muy recomendada por terapeutas sexuales, personal de salud e incluso en espacios donde se ejerce la medicina con perspectiva de género. Su puesta en ejercicio resulta eficiente como una manera para que las mujeres aprendan sobre sus cuerpos, placeres y para el desarrollo de una mayor autoestima. Mejora la autoestima, sensación de bienestar, reconocimiento de placer y displacer de determinadas zonas erógenas, y la exploración de la corporalidad-genitalidad.
La Ley de Identidad de Género establece el derecho a la identidad de género y al libre desarrollo de la persona conforme a esa identidad de género autopercibida (vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo). Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido.
Todas las personas mayores de 18 años podrán acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa.
La Ley de Salud Mental Nº 26.657, en su artículo 3º, prohibió que se realicen diagnósticos en el ámbito de la salud mental basados exclusivamente en la orientación sexual o la identidad de género.
Se establecen pautas claras respecto a la autonomía progresiva:
