Portada » Arte » Arte gótico y mudéjar: arquitectura, escultura y pintura en Europa y España
Contexto cronológico: siglos XII–XVI. El gótico implica un nuevo sistema constructivo basado en elementos que permiten edificios más elevados y con mayor iluminación.
Se suele distinguir el gótico inicial, el clásico y el flamígero (fase tardía o decorativa).
Características: planta gótica, transepto, cubierta con bóveda de crucería, interior y exterior cuidados, fachada destacada por su decoración escultórica y vidrieras.
Edificio compuesto por dos capillas, sin arbotantes exteriores; muros muy acristalados que acentúan la decoración de vidrieras. Elementos heráldicos como la flor de lis. (Se indica la intervención de Luis IV en el texto original.)
Rasgos generales: mayor sobriedad, pocos vanos en comparación con el gótico francés. Zonas principales: Castilla y Aragón.
Mención a varias catedrales en la Corona de Castilla; desarrollo del estilo gótico tardío o flamígero en el s. XV.
Origen y autores: s. XIII; nombres citados en el texto original: Petrus Petris y Martín. Planta de cinco naves, transepto de una nave, cabecera con doble girola.
Obra de Juan Guas (s. XV). Promovida por Isabel la Católica. Planta de una nave con capillas entre contrafuertes; tribuna con arco canapel y galería con arcos mixtilíneos (según el texto original).
Inicios s. XIII, con impulso de monarcas como Enrique; se inspira en modelos franceses. Planta de cruz latina, alzado y fachadas con portadas que combinan estilos.
Construcción en s. XIII con varios autores. Fachada inspirada en modelos franceses; planta de cruz latina, bóveda de crucería e interior de tres niveles. Se menciona la existencia de más de 1.700 (posible referencia a fechas o elementos) y la influencia de plantas o cátedras de tradición francesa (conservando el texto original).
Rasgos generales: naturalismo, figuras con mayor expresividad y una escultura cada vez más independizada del marco arquitectónico. Temas principalmente religiosos: vírgenes, santos y crucificados. La escultura aparece en:
La escultura gótica europea se inspira en modelos franceses, mientras que en Italia influye el clasicismo. Se distinguen tres etapas principales: s. XIII, s. XIV y s. XV.
Datado en s. XII según el texto original. Portada con tres accesos, tímpanos, elementos laterales y jambas con decoración que conserva rasgos románicos en algunos casos.
Decoración escultórica abundante en tímpanos y jambas. Destacan temas y figuras como el grupo de la Anunciación y el de la Visitación; las esculturas en las jambas son especialmente valiosas.
Se siguen las pautas europeas: naturalismo progresivo. En Castilla y Aragón se aprecian diferencias regionales. En s. XIII abundan las portadas escultóricas; en s. XIV aparecen esculturas exentas y en s. XV destacan figuras como Guillem Sagrera y Gil de Siloé, este último especialista en alabastro. Gil de Siloé destaca por el retablo de la Cartuja de Miraflores, de gran riqueza decorativa y expresiva, y por los sepulcros reales, donde demuestra un gran dominio técnico y detallismo.
La pintura gótica se caracteriza por el naturalismo, la humanización de la divinidad y la estilización de las figuras. Entre sus novedades principales:
La escuela florentina busca volumen, profundidad y tridimensionalidad a partir de la observación de la realidad. Su principal representante es Giotto di Bondone, quien abandona el simbolismo románico y bizantino para representar figuras naturales, expresivas y humanas. Destacan sus frescos (relacionados con San Francisco de Asís), la Capilla Scrovegni de Padua, con escenas de la vida de María, Cristo y el Juicio Final, y su pintura sobre tabla como la Maestà.
En el s. XV, en Flandes, se desarrolla una pintura vinculada al auge de la burguesía; el tema del retrato adquiere gran importancia. Se alcanza un realismo extremo y atención al detalle gracias al uso de la pintura al óleo. Características:
Jan van Eyck es uno de los máximos representantes de la pintura flamenca. Perfeccionó la técnica del óleo, logrando gran realismo, detallismo y efectos de luz y atmósfera. Su perspectiva es intuitiva, basada en lo visual más que en cálculos matemáticos. Entre sus obras destacan El matrimonio Arnolfini y el políptico La adoración del Cordero Místico.
Retrato doble de un matrimonio burgués en un interior doméstico. El espacio se amplía mediante un espejo al fondo, que muestra otra visión de la escena. Destaca el detallismo en elementos como el perro, los tejidos y los objetos, así como el simbolismo de la vela, el perro y los zapatos. El pintor firma la obra, lo que subraya la autoría y el testimonio del acto.
La tabla central presenta figuras dispuestas en un amplio paisaje, con tamaños que disminuyen según la distancia para crear profundidad. Se mantiene una proporción naturalista y un paisaje detallado que refuerza la sensación espacial.
El mudéjar es el arte realizado por musulmanes que permanecieron en territorio cristiano tras la Reconquista y supone la pervivencia del arte islámico en zonas cristianas entre los siglos XII y XVI. Combina formas del arte andalusí con elementos cristianos. Sus características principales:
Los principales focos se localizan en Toledo, Teruel y Sevilla.
El principal ejemplo del mudéjar sevillano citado en el texto es el Alcázar de Sevilla, ampliado por Pedro I sobre un antiguo palacio almohade con la participación de alarifes musulmanes. Destaca por la riqueza decorativa en yeso, la influencia nazarí y espacios como el Patio de las Doncellas, el Salón de Embajadores y la puerta de acceso al Alcázar.
