Portada » Historia » Edad Media: periodización, sociedad feudal y procesos históricos clave
Etapas de la Edad Media y cronología: periodo que va desde la caída del Imperio romano en el año 476 hasta el descubrimiento de América en 1492. En esta época se formaron las grandes naciones europeas. La Edad Media se ubica entre la Edad Antigua y la Edad Moderna. Se divide en Alta Edad Media y Baja Edad Media; entre ambas se ubica la Plena Edad Media (siglos XI–XIII). De este periodo surge el feudalismo o sistema feudal.
¿Quiénes eran los missi dominici? Fueron una institución de carácter intermediario entre el poder central y el poder territorial. Habían sido empleados por los merovingios, pero quien les dio uso real fue Carlomagno. Recordaban las obligaciones a los señores de los condados y supervisaban la administración local.
Circunstancias del Tratado de Verdún: fue el tratado que puso fin a la guerra civil carolingia, en la que lucharon por el poder los hijos de Ludovico Pío, nieto de Carlomagno. Se firmó en 843; lo suscribieron Carlos el Calvo, Lotario I y Luis el Germánico. Con él se dividió el imperio de Carlomagno entre los tres.
Expansión agraria durante la plena Edad Media: el arado normando o de vertedera facilitó la labranza. La hoja era de hierro y levantaba mejor la tierra al pasar solo una vez. Además, gracias a la collera y a la herradura de clavos se pudieron emplear caballos, que tenían más fuerza y empuje que los bueyes. Se practicó la rotación trienal, que dividía el terreno en tres partes dejando una en barbecho; se cultivaban cereales, legumbres y se dejaba una parte en barbecho. El molino de agua se impuso porque era más eficaz que el molino de viento para moler el grano en menos tiempo.
Fondaco: establecimiento unitario que solía constar de posada, establo y almacén, donde podían hospedarse los comerciantes, almacenar sus mercancías y realizar transacciones comerciales.
Características de la ciudad en la Edad Media: surgieron alrededor de castillos, monasterios y edificios religiosos. Tenían una plaza central donde se situaba el mercado. En la plaza se ubicaban la iglesia, el ayuntamiento y las casas de los más importantes. Sus calles eran estrechas y las casas pequeñas. La ciudad solía contar con una o varias líneas de murallas.
Conflictos antiseñoriales: la clase señorial buscó mantener su posición, pero su agresividad dio lugar a la réplica de las masas. A causa de la Peste Negra la mano de obra disminuyó, lo que rompió el equilibrio entre producción y demanda. Para mantenerse, los señores subieron los impuestos. Estas tensiones provocaron grandes crisis sociales. Ejemplo: en Francia se dieron revueltas campesinas conocidas como la jacquerie, cuyo nombre proviene de la chaqueta llamada jaque.
Formación de los pueblos germánicos (siglos VI al X): la economía urbana entró en decadencia y tampoco ayudó la devaluación de la moneda. Hubo un repliegue de las actividades hacia formas autárquicas. La sociedad vivía bajo una inseguridad permanente; el poder se patrimonializó, pero por otro lado se desarrollaron relaciones bilaterales de fidelidad. Se elaboró una cultura cristiana que, en general, aceptó culturas compatibles con ella; en caso contrario, las anulaba. Los pilares culturales y religiosos fueron el papa, los monjes y los obispados; en general, el ámbito clerical tuvo gran influencia.
Los pueblos germánicos, al contar con información escrita escasa, se clasificaban por la lengua que hablaban. Eran pueblos con gran movilidad que, según tradiciones, se extendieron por Europa central. Conocían la agricultura y la ganadería. Eran politeístas aunque algunos se convirtieron al cristianismo. Tenían una cultura en gran parte oral, basada en tradiciones y leyendas, sin una gran producción textual conservada.
Invasiones visigodas: los primeros contactos con Roma se remontan a finales del periodo antiguo. Más adelante, en los siglos IV y V, derrotaron a las legiones romanas y se expandieron por los Balcanes y otras zonas. En un principio hubo pactos con Roma para formar parte del sistema imperial; con el tiempo, en algunos casos, acabaron ocupando territorios como partes de Italia e Hispania. Tras diversas oleadas, a finales del siglo V y comienzos del siglo VI, y debido a la conversión al cristianismo, algunos grupos visigodos se integraron con mayor facilidad en estructuras como la de los francos. Sus instituciones incluían una administración política con órganos centrales (palatium) y territoriales; además contaban con administración de justicia, recursos fiscales y organización militar que aseguraban el orden social.
Carlomagno (742–814): rey de los francos y emperador cristiano de Occidente. Fue uno de los monarcas germánicos que logró instaurar un imperio en Europa occidental y es considerado, en cierta medida, el «padre de Europa». Formó un nuevo imperio en la tradición del antiguo, unificando amplios territorios, promoviendo la difusión del cristianismo y devolviendo parte de la gloria de Roma. Su política expansiva le permitió conquistar gran cantidad de territorios. Representó la fusión de las culturas germánica, romana y cristiana, base de la civilización europea posterior.
Sociedad feudal. Génesis y evolución: en la época de Carlomagno, tras la fragmentación del Imperio romano surgió una nueva sociedad bajo el dominio de los pueblos germánicos, con un sistema social, político y económico propio. Los primeros siglos supusieron un gran cambio en las estructuras económicas, que seguían estando basadas en la propiedad. Hubo revueltas campesinas en distintos ámbitos, aunque no siempre tuvieron gran incidencia en el nuevo orden social. El vasallaje y la inseguridad llevaron a formas de encomienda y dependencia.
Sobre el concepto de feudalismo existen varias interpretaciones:
El término «feudalismo» se desarrolla en la historiografía moderna; durante la Revolución Francesa (finales del siglo XVIII) se suprimieron muchos derechos feudales que habían sido característicos de la Edad Media.
