Portada » Medicina y Salud » Protocolos de Atención Odontológica en Pacientes Sistémicos y con Necesidades Especiales
La diabetes mellitus se caracteriza por un control inadecuado de la glucemia en sangre. La tipo I produce ausencia de insulina, mientras que la tipo 2 implica su mal funcionamiento. Existe un riesgo bidireccional entre la diabetes y la enfermedad periodontal. Si no está controlada, aumenta el riesgo de infecciones (como candidiasis) y dificulta la cicatrización. Es vital controlar la glucemia antes de intervenir para prevenir episodios de hipoglucemia. Además, en estos pacientes hay mayor riesgo de infecciones en el tejido y mayor dificultad de cicatrizar.
Referente a la insuficiencia cardiaca o infarto agudo de miocardio, se recomienda esperar seis meses tras el último episodio cardíaco agudo antes de realizar un tratamiento odontológico para minimizar la ansiedad y los riesgos asociados.
Algunos fármacos antihipertensivos causan agrandamiento gingival. Se debe monitorizar la tensión en la clínica con un esfigmomanómetro electrónico porque algunos analgésicos dificultan el control de la tensión arterial.
Esta condición puede alterar la síntesis de factores de coagulación. El VHC es altamente contagioso por vía hemática, por lo que las medidas de asepsia son críticas.
Es necesario ajustar las dosis de los fármacos según el porcentaje de filtrado glomerular del paciente.
En pacientes controlados solo se requieren las medidas de barrera universales. En pacientes no tratados, pueden aparecer infecciones oportunistas.
Los pacientes tratados con Sintrom (Acenocumarol) deben controlar su valor INR (idealmente entre 2 y 3) el día de la intervención para valorar el riesgo de sangrado. Los nuevos anticoagulantes de acción directa son más estables y no se miden por INR.
Uso de Adiro (ácido acetilsalicílico) y antagonistas del sistema ADP.
Se define como una infección grave del endocardio producida por bacterias que entran al torrente sanguíneo (bacteriemia).
Se requiere profilaxis antibiótica (generalmente Amoxicilina) en pacientes de alto riesgo (prótesis valvulares, endocarditis previa) para procedimientos que manipulen tejido gingival, región periapical del diente o una perforación de la mucosa oral, salvo en los siguientes casos:
Prótesis valvular, endocarditis previa, cardiopatías congénitas cianóticas no reparadas, cardiopatías congénitas reparadas de forma completa con material protésico durante los primeros seis meses tras el procedimiento, cardiopatías congénitas reparadas con implante de material protésico y defectos residuales en el lugar adyacente al del material que evita la lateralización de este, y receptores de un trasplante cardiaco con una regurgitación valvular debido a una anomalía valvular estructural.
No provoca enfermedades orales directamente, pero los cambios en la dieta (más hidratos e ingestas) y el aumento del reflejo de náusea incrementan el riesgo de caries y gingivitis. Se deben evitar intervenciones en el primer trimestre si es posible. Existe una mayor susceptibilidad de inflamación de los tejidos y puede aparecer un granuloma gravídico relacionado con el control de la placa.
Requieren el compromiso de la familia para la higiene y el control de la dieta (rica en fibra y variada). Es crucial evitar broncoaspiraciones durante la limpieza bucal mediante el uso de enjuagues, cepillado, posición vertical, escupidera, seda dental y cepillos interproximales.
