Portada » Protocolos Clínicos y Enfoques en Atención Primaria de la Salud
Nefropatía: proteinuria de 24 horas o RAC, creatinina y cálculo del IFG; fondo de ojo para pesquisa de retinopatía; pesquisa de neuropatía y arteriopatía periférica mediante inspección y evaluación del pie con monofilamento y diapasón, y palpación de pulsos; control odontológico; control glucémico con glucemia en ayunas y HbA1c; perfil lipídico; suspensión del tabaquismo; control de comorbilidades con revisión del tratamiento hipoglucemiante, hipolipemiante, antihipertensivo y antiagregante.
Incorpora la perspectiva intercultural en la práctica cotidiana, lo que implica reconocer la existencia de embarazadas y familias que portan culturas diversas, respetar su cosmovisión y creencias respecto a la maternidad, parto y puerperio, e incorporarlas a través de la consulta a sus representantes y fomentar su participación activa, para mejorar la adecuación cultural y la calidad del servicio. No significa adoptar prácticas de salud tradicional indígenas, pero tampoco suprimirlas. Es complementar prácticas y saberes en un marco de reconocimiento y respeto.
Control del niño sano: es un modelo ineficaz, representante del Modelo Médico Hegemónico (MMH), ignora los contextos de crianza y sigue poniendo la responsabilidad por el cuidado de los niños sobre las mujeres, legitimando ese mandato social y culpabilizando de los males que padecen las familias. Silencia las voces de la familia y otros sectores en el acompañamiento del desarrollo infantil, y se desresponsabiliza de la generación de igualdad en salud.
Medicalización de la vida: es la transformación de situaciones normales en procesos patológicos, y la pretensión de resolver todo con la medicina, haciendo cada etapa de la vida pasible de una intervención médica, incluso cuestiones que son sociales, profesionales o concernientes a las relaciones interpersonales. La medicalización adopta varias formas:
La prevención no es inocua: las actividades preventivas pueden causar daño. Es sobre el balance entre sus posibles daños y beneficios que se decide si una práctica se instaura o no. Cuando un paciente está sano y consulta para evitar un potencial problema en el futuro, el cual tal vez nunca tendrá, intervenir con estudios o prescribir medicamentos tiene que inclinar la balanza claramente hacia el platillo de los beneficios.
Ley de cuidados inversos: la medicalización y persecución obsesiva de la prevención lleva a que muchos reciban cuidados que no necesitan y los dañan, mientras que otros no reciben los necesarios que serían beneficiosos. Ejemplo: se satura el sistema por pesquisar cáncer de mama o citología cérvico-uterina (CCU) excesivamente, mientras que se restringe el acceso a personas sintomáticas que requieren atención.
