Portada » Música » La Música del Romanticismo al Impresionismo: Transformaciones, Estilos y Legado
Al comenzar el siglo XIX se produjo la Revolución Industrial, un evento que transformó profundamente la sociedad e inició un nuevo periodo denominado Romanticismo.
En el siglo XIX surgió también una nueva corriente filosófica: el Idealismo, que consideraba que lo espiritual era lo principal frente a lo material, que tenía un carácter secundario. Al igual que otras artes, como la literatura o la pintura, la música romántica buscaba expresar las emociones y los sentimientos más íntimos del ser humano. Los compositores se sentían libres para componer según sus necesidades expresivas. A los intérpretes se les llegó a considerar ídolos por el gran virtuosismo de sus interpretaciones.
Se mantuvieron las formas musicales del período anterior, aunque cada vez importaba menos la forma y más la expresividad de la obra. La música instrumental se consideraba el mejor vehículo para expresar los sentimientos. Las pequeñas piezas para piano y los poemas sinfónicos mostraban las emociones más íntimas; sin embargo, las sinfonías exteriorizaban los sentimientos más exaltados. La ópera era el espectáculo favorito de la burguesía, que constituía un público cada vez más extendido y, por ende, más exigente.
El Romanticismo es un movimiento cultural que surgió en Alemania a finales del siglo XVIII, extendiéndose por toda Europa a principios del siglo XIX y, más tarde, por América.
El artista romántico es subjetivo, emocional e individualista. Es un artista libre que crea por decisión propia y que, como creador, asume una responsabilidad ante la sociedad.
La música experimentó un gran cambio de la mano de Beethoven. Este compositor contribuyó a enriquecer el vocabulario musical y al florecimiento instrumental, dando paso al virtuosismo.
Esta tendencia apareció como consecuencia de la exigencia del público, que pretendía que estuviese justificado el dinero que había pagado. Entre las grandes formas musicales románticas destacan:
La mayor parte de las óperas más famosas, con la excepción de las de Mozart, se escribieron en la época romántica. Se caracterizaron por sus temas heroicos, su vestuario y escenarios magníficos. Hasta el año 1850 se escribieron en italiano; a partir de esta fecha, comenzaron a escribirse en otros idiomas.
Las pequeñas formas musicales sirvieron para que el compositor se expresara con mayor comodidad y libertad. Aunque la mayoría de ellas fueron de carácter instrumental, también existieron otras de carácter vocal-instrumental, como el Lied.
Con el afán de entretener, apareció la música de carácter danzante en los salones de la burguesía. Es posible que con este tipo de música naciera lo que hoy en día llamamos música ligera. Podemos citar el vals, el galop, la polca, el rigodón, la mazurca, etc., y, más tarde, el cancán. Todas ellas se crearon para ser bailadas.
La orquesta acusó una notable ampliación en su plantilla de instrumentos; no obstante, el instrumento preferido fue el piano.
El verdadero nombre del piano es pianoforte. Lo inventó en Italia Bartolomeo Cristofori en 1717, a partir del clavicordio.
España no conoció un romanticismo musical propiamente dicho. La música de nuestro país, en especial la ópera, estaba en manos de compositores italianos.
Algunos compositores españoles compusieron óperas sobre libretos italianos, aunque no faltaron creadores españoles de la ópera y zarzuelas que, en algunos casos, tuvieron éxito internacional, como Emilio Arrieta y Francisco Barbieri.
Así renació el género musical español por excelencia: la Zarzuela.
Entre los compositores de zarzuela más destacados encontramos a Amadeo Vives, Ruperto Chapí, Tomás Bretón, Pablo Sorozábal, Manuel Fernández Caballero, Pablo Luna, Gerónimo Giménez y Federico Moreno Torroba.
El Impresionismo es un movimiento pictórico que se desarrolló especialmente en Francia desde finales del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX. Las principales características musicales de este movimiento son:
París fue el lugar de formación y desarrollo profesional de algunos de nuestros compositores. El trato y la amistad con los músicos franceses impresionistas, como Claude Debussy o Maurice Ravel, convirtieron a Manuel de Falla en un compositor con influencia impresionista.