Portada » Deporte y Educación Física » Herramientas de Valoración y Tratamiento en Fisioterapia Pediátrica
Las herramientas de valoración en fisioterapia pediátrica sirven para evaluar el desarrollo, la movilidad, la funcionalidad y la evolución del niño. Entre las principales pruebas destacan:
La motricidad gruesa sigue una evolución progresiva: de 0 a 3 meses el bebé levanta la cabeza; de 3 a 6 meses gira su cuerpo; de 6 a 9 meses se sienta y gatea; de 12 a 18 meses da sus primeros pasos; y a partir de los 5 años alcanza mayor autonomía motora.
De 0 a 2 meses predominan movimientos reflejos; de 2 a 4 meses aparece la coordinación ojo-mano; de 10 a 15 meses desarrolla la pinza índice-pulgar; y entre los 3 y 5 años perfecciona el uso de tijeras y la escritura.
Los reflejos primitivos son movimientos automáticos que deben desaparecer para dar paso a movimientos voluntarios. Su persistencia puede indicar alteraciones neurológicas. Algunos ejemplos clave son:
Las reacciones posturales (Vojta, tracción, suspensión de Peiper, Collis, Landau y axilar) permiten valorar la maduración neurológica mediante fases específicas de respuesta motora.
El abordaje incluye el tratamiento de:
Se basa en la estimulación de puntos específicos en el tronco y extremidades para activar patrones motores. Requiere una posición de partida precisa (cabeza girada 30 grados, alineación de hombros y caderas) y estimulación sobre el periostio.
Se divide en dos fases: la fase 1 (decúbito supino) y la fase 2 (decúbito lateral). La técnica requiere una presión gradual y constante, con sesiones de 5 a 20 minutos varias veces al día.
