Portada » Historia » Del Conflicto Global a la Guerra Fría: Evolución Geopolítica del Siglo XX
La Segunda Guerra Mundial comenzó por el expansionismo de la Alemania nazi de Adolf Hitler, favorecido por la crisis económica, el deseo de revancha tras la Primera Guerra Mundial y el fracaso de la Sociedad de Naciones. El conflicto empezó en 1939 cuando Alemania invadió Polonia, provocando la declaración de guerra de Reino Unido y Francia.
La propaganda fue esencial para manipular a la población y fomentar el odio nacionalista, mientras la logística militar permitió mover millones de soldados, armas y alimentos. La guerra impulsó avances tecnológicos como el radar, los cohetes, los aviones a reacción y la bomba atómica, utilizada por Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945. Las consecuencias fueron devastadoras: más de 60 millones de muertos, el Holocausto nazi, ciudades destruidas, la división de Alemania, la creación de la ONU y el inicio de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
La Guerra Fría dividió el mundo en un sistema bipolar dominado por dos superpotencias: Estados Unidos (Bloque Occidental) y la URSS (Bloque Oriental). Ambas respetaban sus respectivas esferas de influencia sin intervenir de forma directa para evitar una confrontación que desatara la destrucción global.
La fotografía de la cumbre fundacional captura un desafío directo al orden bipolar. Líderes como Nehru, Nkrumah, Nasser, Sukarno y Tito capitalizaron la descolonización para abrir una tercera vía geopolítica. El mariscal Tito desempeñó un rol clave, manteniendo a Yugoslavia como un puente neutral entre Oriente y Occidente tras su ruptura con Stalin en 1948.
Durante la Guerra Fría, las superpotencias trasladaron su rivalidad a conflictos periféricos en el Tercer Mundo. Momentos críticos incluyeron:
A pesar de su poderío militar, el Bloque Oriental sufría una profunda degradación interna. La falta de mecanismos de autocrítica y la incompetencia económica estructural llevaron al sistema al anquilosamiento. Tras periodos de distensión y represión, la incapacidad de respuesta económica provocó el desmoronamiento total. El año 1989 y la Caída del Muro de Berlín se convirtieron en el símbolo del fin de la represión comunista, dando paso a un mundo multipolar inestable.
