Portada » Medicina y Salud » Manejo Nutricional en Trastornos de la Conducta Alimentaria y Patologías Tiroideas
La conducta alimentaria se define como el conjunto de comportamientos relacionados con la alimentación, influidos por estímulos externos e internos.
La hospitalización es necesaria bajo los siguientes criterios:
Existen dos subtipos: restrictivo y con atracones/purgas. La clasificación por IMC es:
Indicadores de alerta: Pérdida de peso injustificada, aumento de actividad física, preocupación excesiva por la imagen corporal, rechazo a la comida, vómitos autoprovocados, aislamiento social, amenorrea y detención del crecimiento.
Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones y comportamientos compensatorios (purgativos o no purgativos) al menos una vez a la semana durante 3 meses. Las complicaciones incluyen erosión del esmalte dental, desequilibrios electrolíticos (hipopotasemia, hiponatremia) y problemas esofágicos.
La glándula tiroidea regula el metabolismo basal, el catabolismo proteico y la lipólisis mediante las hormonas T3 y T4.
Se clasifica en primario (fallo glandular), secundario (hipofisiario) y terciario (hipotalámico). El tratamiento dietético incluye:
Se caracteriza por una producción excesiva de hormonas tiroideas. El plan dietético requiere:
Se calcula el gasto energético basal (HB) multiplicado por el factor de actividad física y el incremento metabólico por hipertiroidismo (x 1,55). Se prioriza la densidad nutricional y la corrección de déficits específicos.
