Portada » Geología » Fundamentos de Geología: Procesos Petrogenéticos y Estructuras de la Tierra
Los procesos petrogenéticos son aquellos responsables de la formación y evolución de las rocas. Se dividen principalmente en:
El concepto de estructura geológica se refiere a las características relativas a la geometría, orientación y discontinuidades de los cuerpos rocosos.
En función de su relación temporal con los cuerpos que las contienen, se clasifican en:
Es el magma que se forma directamente por la fusión parcial de las rocas de la fuente (generalmente las peridotitas del manto) y que llega a la zona de emplazamiento o a la superficie sin haber sufrido ninguna alteración en su composición química original.
Es aquel magma cuya composición química ha experimentado cambios respecto al magma primario del que procedía. Este cambio ocurre durante su ascenso o estancamiento en la corteza terrestre.
Se forman a través de diversos mecanismos:
Un mineraloide es un material geológico que no cumple con alguno de los requisitos de la definición estricta de mineral (por ejemplo, por no ser sólido a temperatura ambiente o por carecer de una estructura cristalina ordenada).
Es la unidad elemental o el grupo de átomos más pequeño que posee la simetría y las propiedades de la red cristalina. El apilamiento sistemático de estas celdas genera la estructura macroscópica del cristal.
Estas se agrupan en 6 sistemas cristalinos según su simetría, y existen 14 tipos de redes espaciales (denominadas Redes de Bravais) para representarlas.
Minerales como el yeso (sulfatos) y la halita (haluros) presentan una alta solubilidad en agua.
Su disolución genera procesos de karstificación, lo que puede provocar colapsos de terreno, hundimientos y graves problemas de estabilidad en infraestructuras y obras de ingeniería civil.
La textura es el conjunto de características e interrelaciones geométricas de los componentes de un material geológico, incluyendo el tamaño, la forma, la orientación de los granos y la porosidad.
Es fundamental para la identificación petrográfica porque refleja fielmente las condiciones de formación (génesis) de la roca.
La porosidad se define como el volumen de espacios no sólidos (ocupados por aire, agua, gas o petróleo) situados entre los granos de la roca.
Las rocas con textura cristalina (un mosaico de granos con contacto completo) no presentan porosidad primaria. Este fenómeno es característico de las rocas ígneas y metamórficas formadas bajo condiciones de altas presiones y temperaturas.
El documento destaca la porosidad por fracturación y la porosidad por disolución como las principales y más abundantes formas de porosidad secundaria.
La diagénesis es el conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos que ocurren tras la deposición del sedimento (incluyendo el enterramiento, la compactación y la cementación) y que finalmente lo transforman en roca sólida, proceso conocido como litificación.
