Portada » Español » Teatro del siglo XVI en España: religioso, cortesano y el auge de los entremeses
A principios del siglo XVI, las obras de teatro tenían temática religiosa y se representaban en iglesias y templos sagrados, así como en festividades como Navidad o Semana Santa. Trataban escenas de la Biblia; una de las obras es Auto de los Reyes Magos. Surgieron temáticas distintas: ahora se hablaba sobre todo del amor, y los protagonistas pasaron a ser pastores; se empezaron a representar en calles, plazas y palacios. Intenta mantener un vocabulario lo más culto posible. Muchas obras eran de tipo cortesano e iban dirigidas a la gente de alta clase social.
Dos autores que destacan en este tipo de obras son Gil Vicente y Juan del Encina. En cambio, Torres Navarro rompió con esa temática y escribió obras más cómicas y desenfadadas, con un lenguaje corriente para llegar a todo tipo de público. Le sigue Lope de Rueda, que comienza a escribir entremeses: obras cortas que se representaban en los descansos de obras más largas.
Las características de los entremeses son que son simples y sencillos, tanto en el argumento como en los personajes; tienen en cuenta a las clases marginales; las escenas son realistas y cotidianas; son humorísticos; y los diálogos tratan de presentar el aula del pueblo y critican algunas costumbres de la época. Uno de los entremeses de Lope de Rueda era Los Aceitunas.
Cervantes también escribía entremeses; sus entremeses seguían los pasos de Lope de Rueda, pero él intentó darles más profundidad en la caracterización de los personajes y mayor elaboración en la trama. Conservan la intención burlesca y crítica: critican los matrimonios de conveniencia, ciertas leyes, las injusticias y las altas clases sociales. Algunos de los temas que aparecen en sus entremeses son el honor, el amor, el dinero y las apariencias. Uno de los entremeses de Cervantes es El retablo de las Maravillas.
A principios del siglo XVI, las obras de teatro tenían temática religiosa y se representaban en iglesias y templos sagrados, así como en festividades como Navidad o Semana Santa. Trataban escenas de la Biblia; una de las obras es Auto de los Reyes Magos. Surgieron temáticas distintas: ahora se hablaba sobre todo del amor, y los protagonistas pasaron a ser pastores; se empezaron a representar en calles, plazas y palacios. Intenta mantener un vocabulario lo más culto posible. Muchas obras eran de tipo cortesano e iban dirigidas a la gente de alta clase social. Dos autores que destacan en este tipo de obras son Gil Vicente y Juan del Encina. En cambio, Torres Navarro rompió con esa temática y escribió obras más cómicas y desenfadadas, con un lenguaje corriente para llegar a todo tipo de público. Le sigue Lope de Rueda, que comienza a escribir entremeses: obras cortas que se representaban en los descansos de obras más largas. Las características de los entremeses son que son simples y sencillos, tanto en el argumento como en los personajes; tienen en cuenta a las clases marginales; las escenas son realistas y cotidianas; son humorísticos; y los diálogos tratan de presentar el aula del pueblo y critican algunas costumbres de la época. Uno de los entremeses de Lope de Rueda era Los Aceitunas. Cervantes también escribía entremeses; sus entremeses seguían los pasos de Lope de Rueda, pero él intentó darles más profundidad en la caracterización de los personajes y mayor elaboración en la trama. Conservan la intención burlesca y crítica: critican los matrimonios de conveniencia, ciertas leyes, las injusticias y las altas clases sociales. Algunos de los temas que aparecen en sus entremeses son el honor, el amor, el dinero y las apariencias. Uno de los entremeses de Cervantes es El retablo de las Maravillas.
A principios del siglo XVI, las obras de teatro tenían temática religiosa y se representaban en iglesias y templos sagrados, así como en festividades como Navidad o Semana Santa. Trataban escenas de la Biblia; una de las obras es Auto de los Reyes Magos. Surgieron temáticas distintas: ahora se hablaba sobre todo del amor, y los protagonistas pasaron a ser pastores; se empezaron a representar en calles, plazas y palacios. Intenta mantener un vocabulario lo más culto posible. Muchas obras eran de tipo cortesano e iban dirigidas a la gente de alta clase social. Dos autores que destacan en este tipo de obras son Gil Vicente y Juan del Encina. En cambio, Torres Navarro rompió con esa temática y escribió obras más cómicas y desenfadadas, con un lenguaje corriente para llegar a todo tipo de público. Le sigue Lope de Rueda, que comienza a escribir entremeses: obras cortas que se representaban en los descansos de obras más largas. Las características de los entremeses son que son simples y sencillos, tanto en el argumento como en los personajes; tienen en cuenta a las clases marginales; las escenas son realistas y cotidianas; son humorísticos; y los diálogos tratan de presentar el aula del pueblo y critican algunas costumbres de la época. Uno de los entremeses de Lope de Rueda era Los Aceitunas. Cervantes también escribía entremeses; sus entremeses seguían los pasos de Lope de Rueda, pero él intentó darles más profundidad en la caracterización de los personajes y mayor elaboración en la trama. Conservan la intención burlesca y crítica: critican los matrimonios de conveniencia, ciertas leyes, las injusticias y las altas clases sociales. Algunos de los temas que aparecen en sus entremeses son el honor, el amor, el dinero y las apariencias. Uno de los entremeses de Cervantes es El retablo de las Maravillas.
A principios del siglo XVI, las obras de teatro tenían temática religiosa y se representaban en iglesias y templos sagrados, así como en festividades como Navidad o Semana Santa. Trataban escenas de la Biblia; una de las obras es Auto de los Reyes Magos. Surgieron temáticas distintas: ahora se hablaba sobre todo del amor, y los protagonistas pasaron a ser pastores; se empezaron a representar en calles, plazas y palacios. Intenta mantener un vocabulario lo más culto posible. Muchas obras eran de tipo cortesano e iban dirigidas a la gente de alta clase social. Dos autores que destacan en este tipo de obras son Gil Vicente y Juan del Encina. En cambio, Torres Navarro rompió con esa temática y escribió obras más cómicas y desenfadadas, con un lenguaje corriente para llegar a todo tipo de público. Le sigue Lope de Rueda, que comienza a escribir entremeses: obras cortas que se representaban en los descansos de obras más largas. Las características de los entremeses son que son simples y sencillos, tanto en el argumento como en los personajes; tienen en cuenta a las clases marginales; las escenas son realistas y cotidianas; son humorísticos; y los diálogos tratan de presentar el aula del pueblo y critican algunas costumbres de la época. Uno de los entremeses de Lope de Rueda era Los Aceitunas. Cervantes también escribía entremeses; sus entremeses seguían los pasos de Lope de Rueda, pero él intentó darles más profundidad en la caracterización de los personajes y mayor elaboración en la trama. Conservan la intención burlesca y crítica: critican los matrimonios de conveniencia, ciertas leyes, las injusticias y las altas clases sociales. Algunos de los temas que aparecen en sus entremeses son el honor, el amor, el dinero y las apariencias. Uno de los entremeses de Cervantes es El retablo de las Maravillas.
A principios del siglo XVI, las obras de teatro tenían temática religiosa y se representaban en iglesias y templos sagrados, así como en festividades como Navidad o Semana Santa. Trataban escenas de la Biblia; una de las obras es Auto de los Reyes Magos. Surgieron temáticas distintas: ahora se hablaba sobre todo del amor, y los protagonistas pasaron a ser pastores; se empezaron a representar en calles, plazas y palacios. Intenta mantener un vocabulario lo más culto posible. Muchas obras eran de tipo cortesano e iban dirigidas a la gente de alta clase social. Dos autores que destacan en este tipo de obras son Gil Vicente y Juan del Encina. En cambio, Torres Navarro rompió con esa temática y escribió obras más cómicas y desenfadadas, con un lenguaje corriente para llegar a todo tipo de público. Le sigue Lope de Rueda, que comienza a escribir entremeses: obras cortas que se representaban en los descansos de obras más largas. Las características de los entremeses son que son simples y sencillos, tanto en el argumento como en los personajes; tienen en cuenta a las clases marginales; las escenas son realistas y cotidianas; son humorísticos; y los diálogos tratan de presentar el aula del pueblo y critican algunas costumbres de la época. Uno de los entremeses de Lope de Rueda era Los Aceitunas. Cervantes también escribía entremeses; sus entremeses seguían los pasos de Lope de Rueda, pero él intentó darles más profundidad en la caracterización de los personajes y mayor elaboración en la trama. Conservan la intención burlesca y crítica: critican los matrimonios de conveniencia, ciertas leyes, las injusticias y las altas clases sociales. Algunos de los temas que aparecen en sus entremeses son el honor, el amor, el dinero y las apariencias. Uno de los entremeses de Cervantes es El retablo de las Maravillas.
