Portada » Magisterio » Gestión por competencias: conceptos, críticas, componentes y aplicación en la organización
Las competencias no existen como entidades tangibles; no se entiende bien el concepto si se lo aborda únicamente desde esa perspectiva. Efectivamente, las competencias no existen como tales, sino que son constructos que representan los comportamientos que llevan a cabo las personas competentes y que facilitan el trabajo al agrupar comportamientos similares.
Los constructos tales como la inteligencia, la extroversión o las competencias no son directamente observables, sino que se infieren a través de los comportamientos de los sujetos.
Competencias: conjunto de comportamientos; constructos que se aprecian y se evalúan a través de los comportamientos que las conforman. No se puede estudiar científicamente (según la afirmación original).
1. Definición de Boyatzis (1982): una competencia es una característica subyacente en una persona que está causalmente relacionada con un desempeño bueno o excelente en un puesto de trabajo concreto y en una organización concreta.
2. Definición de Pereda y Berrocal (1999): un conjunto de comportamientos observables que están causalmente relacionados con un desempeño bueno o excelente en un trabajo concreto y en una organización concreta.
De esta forma, las competencias, al ser características personales que subyacen a los comportamientos, se considera que se agrupan en cinco grandes grupos (Mitrani, Dalziel y Suárez de Puga, 1992):
La segunda forma de definir las competencias, propuesta por Pereda y Berrocal (1999): un conjunto de comportamientos observables que están causalmente relacionados con un desempeño bueno o excelente en un trabajo concreto y en una organización concreta.
En esta definición, muy similar a la de Boyatzis, se ha introducido, sin embargo, una diferencia significativa: se habla de comportamientos observables y no de «características subyacentes», situando el foco directamente sobre los comportamientos que permiten llevar a cabo con éxito una determinada actividad laboral, tal y como se aprecia en el iceberg conductual.
Para que una persona pueda llevar a cabo los comportamientos incluidos en las competencias, es preciso que estén presentes los siguientes elementos:
Los componentes señalados presentan algunas características importantes:
Las competencias se caracterizan en que:
Dentro de una organización existirán unas competencias que estarán presentes en todos los trabajos de la organización; estas competencias serán las estratégicas o genéricas.
Son las competencias que se derivan directamente de los valores, de la misión y del modelo estratégico de la organización y, aunque formen parte del perfil de exigencias de todos los trabajos de la organización, en cada uno de ellos estarán representadas por comportamientos comunes y por otros no comunes a la totalidad o a varios trabajos.
Ahora bien, cada trabajo, en función de sus objetivos, de sus funciones, de sus responsabilidades y de su contexto de trabajo, exigirá unas competencias específicas. Estas competencias se pueden definir de dos formas:
Como consecuencia, el catálogo de competencias de una organización incluirá tanto las estratégicas como las específicas.
Con este planteamiento, lo importante es:
Esta definición del concepto de competencia lleva directamente al de trabajador competente, que se puede entender como el trabajador:
La finalidad principal de un sistema de gestión por competencias es implantar un nuevo estilo de dirección en la empresa para gestionar los recursos humanos integralmente, de una manera más efectiva.
Por medio de la gestión por competencias se pretende alcanzar los siguientes objetivos:
Para identificar las competencias en una organización, primero hay que recoger información vía entrevista; después, analizarla y elaborar las matrices de competencias que sirvan como material para realizar los focus group; y, por último, describir y seleccionar las competencias de la organización, buscando el consenso en la dinámica grupal antes mencionada.
Para que la implantación del modelo de gestión por competencias tenga éxito hay que:
El modelo ha de ser: aplicable, comprensible, útil, fiable, de fácil manejo y orientado al desarrollo profesional de las personas.
