Portada » Economía » Fuentes de financiación empresarial: clasificación, instrumentos y ventajas
La financiación consiste en obtener los recursos económicos necesarios para que la empresa pueda realizar inversiones y desarrollar su actividad. Cada una de las formas de obtener dichos recursos recibe el nombre de fuente financiera. Estas fuentes se pueden clasificar atendiendo a distintos criterios:
(Fin primera parte)
La empresa solicita dinero a una entidad bancaria para cubrir necesidades a corto plazo y se compromete a devolverlo en un plazo inferior a 12 meses, pagando el capital prestado más los intereses correspondientes.
Son muy utilizados para financiar necesidades a corto plazo. Requieren negociación con el banco, que puede exigir garantías. Las principales modalidades son:
Consiste en el aplazamiento del pago a proveedores sin coste. Permite a la empresa utilizar los bienes o materias primas antes de pagarlos, financiando así su actividad.
Instrumento financiero que permite a la empresa anticipar el cobro de créditos mediante el descuento bancario. El banco adelanta el importe descontando intereses y comisiones. El riesgo de impago sigue siendo de la empresa.
La empresa vende sus derechos de cobro a una sociedad factor, obteniendo liquidez inmediata y eliminando el riesgo de impago. Su principal inconveniente son los altos intereses y comisiones, además del principio de globalidad.
Servicio bancario para gestionar pagos a proveedores. El banco paga las facturas en su vencimiento y cobra una comisión a la empresa, ofreciendo al proveedor la posibilidad de cobrar antes pagando intereses. Mejora la imagen de la empresa y reduce costes administrativos.
Son recursos que no requieren negociación previa, como el aplazamiento del pago de salarios, impuestos y cotizaciones sociales. Durante ese tiempo la empresa utiliza fondos que aún no ha pagado.
(Fin 2.1)…
Consiste en ampliar el capital social mediante la emisión de nuevas acciones. Son recursos propios que no se devuelven y permanecen en la empresa a largo plazo.
Son préstamos divididos en muchos títulos adquiridos por numerosos ahorradores. La empresa paga intereses y se utilizan cuando se necesitan grandes cantidades de financiación.
Son préstamos con vencimiento superior a un año. La empresa devuelve el capital más los intereses pactados. Cuanto mayor sea el importe y el plazo, más difícil será su obtención.
Forma de financiación que permite usar bienes de inmovilizado mediante cuotas periódicas. Al final del contrato existe opción de compra a un precio reducido. Tiene cuotas elevadas, pero ofrece ventajas fiscales y evita la compra directa del bien.
Consiste en el alquiler a largo plazo de bienes, incluyendo mantenimiento y seguro. No existe opción de compra. Al finalizar el contrato, la empresa puede renovar o sustituir los bienes.
(Fin 2.2)….
La financiación interna o autofinanciación está formada por los beneficios obtenidos por la empresa que no se reparten, sino que se retienen para mantener o aumentar su capacidad económica.
Se basa principalmente en las amortizaciones y, en menor medida, en las provisiones, cuyo objetivo es mantener la capacidad productiva de la empresa.
Representan la depreciación irreversible de los elementos del inmovilizado debido al uso y al paso del tiempo. Contablemente se consideran un gasto que reduce el beneficio, aunque no supone salida de dinero, por lo que genera liquidez. Las amortizaciones acumuladas aparecen en el activo del balance con signo negativo, reduciendo el valor de las inversiones. Su función principal es permitir la reposición de los bienes y mantener la capacidad económica de la empresa.
No debe confundirse la amortización técnica, que aporta liquidez, con la amortización financiera, que supone la devolución de capital y una salida real de dinero.
Son fondos que se dotan como gasto sin salida de dinero para cubrir posibles pérdidas futuras, como impagos de clientes o depreciación de existencias. A diferencia de las amortizaciones, las provisiones responden a depreciaciones reversibles y se basan en el principio de prudencia.
Está formada por los beneficios no repartidos a socios o accionistas, que se destinan a nuevas inversiones y al crecimiento de la empresa. Estos beneficios se reflejan en las reservas, que pueden ser:
El objetivo principal es favorecer el crecimiento empresarial.
Ventajas:
Inconvenientes:
