Portada » Biología » Fecundación e infertilidad: procesos, causas y consecuencias en la reproducción
La fecundación es el proceso de fusión entre un óvulo y un espermatozoide, dando lugar a un cigoto, que es el inicio del desarrollo de un nuevo ser. Este proceso es esencial para la reproducción sexual en diversas especies, incluyendo los humanos. El cigoto formado contiene el material genético de ambos progenitores y se desarrolla para convertirse en un embrión que, finalmente, se implanta en el útero y se convierte en un feto. La fecundación puede ocurrir naturalmente durante la reproducción sexual o mediante técnicas de reproducción asistida.
El proceso de fecundación se inicia con la penetración de los espermatozoides a través de la capa de células que rodea el óvulo: la corona radiada. Los espermatozoides consiguen atravesar esta capa gracias a la liberación de la enzima hialuronidasa y al movimiento de su flagelo (la cola).
Esta es la segunda barrera del proceso de fecundación. Aquí, la cabeza del espermatozoide establece contacto con el receptor ZP3 de la zona pelúcida del óvulo. Esta unión provoca una reacción que libera enzimas hidrolíticas denominadas espermiolisinas, que disuelven esta zona para permitir el paso del espermatozoide.
Con la entrada del espermatozoide, el óvulo se activa para terminar la meiosis, proceso que permite la reducción del número de cromosomas. Así, se libera el segundo cuerpo polar y los cromosomas en el óvulo se colocan formando una estructura denominada pronúcleo femenino. Por su parte, el espermatozoide avanza hasta que su cabeza, que contiene el núcleo del espermatozoide, queda junto al pronúcleo femenino. La cola se desprende para terminar degenerando y el núcleo se hincha para formar el pronúcleo masculino.
Infertilidad es la incapacidad de una pareja para concebir un hijo de manera natural después de un tiempo adecuado de relaciones sexuales sin protección. Puede afectar a hombres y mujeres debido a diversas causas. La infertilidad puede ser temporal o permanente, pero en muchos casos se pueden utilizar tratamientos médicos o técnicas de reproducción asistida para superarla y lograr el embarazo. Es importante buscar asesoramiento médico especializado en caso de dificultades para concebir.
La condición de infertilidad afecta alrededor del 15%–20% de las parejas en edad reproductiva; aunque este valor se considera infraestimado, puesto que estas estadísticas son estimaciones que toman como referencia los casos diagnosticados. Aproximadamente:
En términos generales, la infertilidad masculina puede deberse a una disminución en la cantidad de espermatozoides, a un bloqueo físico que impide su liberación o a defectos o malformaciones de estos. Diferentes afecciones pueden provocar alteraciones en la calidad y cantidad de los espermatozoides.
Existen diferentes tipos de alteraciones de la eyaculación:
El varicocele es la dilatación de las venas dentro de la piel flácida que sostiene los testículos (escroto). Estas venas transportan sangre con poco oxígeno desde los testículos y pueden afectar la producción espermática.
La exposición a altas temperaturas también ha sido postulada como una causa de insuficiencia testicular, tanto en trabajadores expuestos a altas temperaturas como en personas que toman frecuentes baños de vapor. Otras causas incluyen tratamientos médicos o procedimientos que afectan la función testicular.
La infertilidad femenina puede producirse cuando un óvulo fecundado o el embrión no sobrevive después de que se fija al revestimiento de la matriz (útero), cuando el óvulo fecundado no se fija al revestimiento del útero, cuando los óvulos no pueden movilizarse desde el ovario hasta la matriz, o cuando los ovarios tienen problemas para producir óvulos saludables.
Los factores relacionados con estos fenómenos son diversos y pueden agruparse en:
La endometriosis es una enfermedad caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio (el revestimiento del útero) fuera del útero. Provoca una reacción inflamatoria crónica que puede dar lugar a la formación de tejido cicatricial (adherencias, fibrosis) dentro de la pelvis y en otras partes del cuerpo.
La principal consecuencia obvia de la infertilidad es la imposibilidad de lograr un embarazo. En muchos casos no hay otros síntomas claros. En ocasiones, una mujer infértil puede presentar períodos menstruales irregulares o ausencia de los mismos.
Si existe dificultad para concebir, es recomendable acudir a un especialista en reproducción para la evaluación y el tratamiento adecuados, que pueden incluir intervenciones médicas o técnicas de reproducción asistida.
