Portada » Religión » Estudio Profundo de la Cristología y el Jesús Histórico
La Cristología es un proceso de reflexión e investigación apasionante que surgió entre los primeros cristianos tras la resurrección de Jesús. Su objetivo era determinar la verdadera identidad de Jesús: ¿Qué relación tenía con Dios? ¿Era solo un hombre o algo más?
Se refiere a cómo fue Jesús en verdad. Los historiadores coinciden en puntos mínimos seguros, como que fue discípulo de Juan el Bautista y predicó sobre el Reino de Dios.
Representa lo que los evangelistas creen sobre Jesús y lo que desean transmitir a los creyentes.
La búsqueda del Jesús histórico ha pasado por varias etapas significativas:
Parte de la suposición de que quizás no existió el Jesús histórico, sino solo el Cristo predicado por los apóstoles (“Cristo de la fe”), considerándolo un mito. El primero en proponer que Jesús no había existido realmente fue H. S. Reimarus.
Una vez establecida la existencia de Jesús, algunos autores intentaron reconstruir su historia real. Destacan:
Bultmann afirmó que no era necesario conocer nada del Jesús histórico; bastaba con el Cristo de la Fe.
Ernst Käsemann, en su conferencia de 1953 “El problema del Jesús histórico”, sostuvo que a través de los evangelios se puede reconstruir una imagen histórica mínima y fiable de Jesús.
Se inicia una nueva investigación que incorpora avances sociológicos, arqueológicos y antropológicos sobre Palestina en tiempos de Jesús.
La geografía influyó en las dinámicas sociales y religiosas:
Tierra de los samaritanos, quienes mantenían una relación hostil con el resto de los judíos desde hacía cinco siglos, habiéndose separado religiosamente de Jerusalén.
Diversos grupos influían en la vida religiosa y política:
Incluyen: los 4 evangelios canónicos, antiguas fórmulas e himnos, agrapha, evangelios apócrifos y la lectura atenta de los evangelios.
Es seguro que el inicio del ministerio de Jesús se vincula a la predicación de Juan el Bautista. Sin embargo, presentar a Jesús como discípulo de otro predicador resultaba incómodo para los evangelistas.
La ruptura se formalizó cuando Jesús comenzó a actuar y predicar por su cuenta, formando su propio grupo. Los evangelios presentan el bautismo recibido por Jesús como el momento clave de esta ruptura y del descubrimiento de su misión.
Jesús presentó a Dios de una manera nueva y audaz:
