Portada » Historia » Transformaciones en América y el Declive del Imperio Español en el Barroco
Se organizaron numerosas expediciones en América Central y del Sur. Estas expediciones eran dirigidas por particulares que recibían del rey una Capitulación de Conquista, que era una autorización para reclutar un ejército y conquistar un territorio específico.
Los conquistadores se enfrentaron a diversos pueblos y lograron la victoria debido a:
Hernán Cortés desembarcó en Veracruz. Aprovechando la confusión generada por su llegada, logró establecer alianzas cruciales. Entró en la capital azteca de manera pacífica inicialmente, pero tras una rebelión, se vio forzado a huir (la Noche Triste). Posteriormente, organizó la conquista definitiva del imperio y ordenó su destrucción.
Francisco Pizarro organizó la conquista del Imperio Inca, aprovechando las tensiones internas generadas por las guerras civiles entre los herederos al trono inca. Los conquistadores tomaron Cuzco, pero el dominio total del territorio fue un proceso largo y difícil debido a la gran extensión geográfica y la persistente resistencia de los pueblos sometidos.
La administración del territorio se estructuró inicialmente en dos grandes Virreinatos:
En cada virreinato residía un Virrey, quien representaba directamente al Rey. Los virreinatos se subdividían en:
La sociedad se organizó jerárquicamente según el origen étnico:
La explotación se centró en la extracción de metales preciosos, destacando las minas de Potosí. Estas minas se explotaban mediante la Mita, un sistema de trabajo forzado donde los indígenas debían trabajar varios días al año para el Estado a cambio de manutención.
Además, se crearon haciendas agrícolas y ganaderas. Las explotaciones agrícolas se trabajaban a través de la Encomienda, por la cual el rey concedía tierras a un colono, quien estaba obligado a proteger a los indígenas; sin embargo, en la práctica, estos sufrieron graves abusos.
El comercio fue fundamental, y la Casa de Contratación se encargaba de organizarlo y regularlo.
La principal causa del estancamiento poblacional fue el aumento de la mortalidad provocado por:
El empleo de técnicas de cultivo rudimentales agotó los suelos. El empeoramiento de las condiciones climáticas provocó la pérdida de muchas cosechas.
La producción artesanal continuó controlada por los gremios. No obstante, se extendió el sistema doméstico, que permitía obtener productos más baratos. El comercio general se vio afectado negativamente por la crisis generalizada.
Para cubrir los crecientes gastos militares y los lujos de la corte, se incrementaron los impuestos al pueblo llano. Esto desembocó en numerosas revueltas:
El monarca delegaba las tareas de gobierno en un Valido, que era un ministro de máxima confianza del rey.
La expulsión de los moriscos y las revueltas en Portugal y Cataluña marcaron el reinado de Olivares. Las reformas del Conde-Duque generaron una crisis, y Cataluña rechazó la Unión de Armas, promoviendo una revuelta. Finalmente, Portugal logró independizarse.
Carlos II no tuvo descendencia, por lo que nombró heredero a Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV. Este nombramiento desencadenó la Guerra de Sucesión, que culminó con la victoria de la dinastía de los Borbones.
La política exterior de los últimos Austrias estuvo marcada por intentos de paz seguidos de costosas guerras:
La hegemonía española terminó formalmente con dos tratados clave:
