Portada » Medicina y Salud » Farmacología Odontológica Esencial: Antiinflamatorios, Analgésicos y Antimicrobianos
El dolor en la cavidad oral, a menudo posterior a un procedimiento, puede ser consecuencia de un edema originado por un proceso inflamatorio derivado de una infección pulpar. La respuesta inflamatoria constituye una reacción de defensa esencial que involucra cambios celulares y vasculares.
El dolor dentinal se produce por la exposición de la dentina. Se relaciona con la teoría hidrodinámica del dolor. Cuando la pulpa muere y se descompone, se genera un aumento de presión y dolor inflamatorio debido a la activación de mediadores químicos de la inflamación, como las prostaglandinas.
El objetivo principal de los AINEs es calmar la inflamación, el dolor, la hinchazón, el enrojecimiento y el calor. Se utilizan para manejar dolores de intensidad moderada a severa, como los asociados a la extracción de un tercer molar (8/8).
Fármacos potentes utilizados para el manejo del dolor severo.
Incluyen la morfina, tramadol y codeína (comercialmente disponibles en diversas presentaciones). Actúan principalmente sobre los receptores opioides:
En el ámbito odontológico, se estima que el 90% de los procesos infecciosos se resuelven con una maniobra clínica adecuada.
El manejo se centra en:
Las infecciones pueden surgir en un individuo sano como secuela de necrosis pulpar, problemas periodontales, pericoronaritis de terceros molares, traumatismos y procedimientos quirúrgicos.
Utilizados para el manejo de infecciones de origen bacteriano, se clasifican según su mecanismo de acción:
La profilaxis implica prevenir la ocurrencia de una infección. La profilaxis analgésica previene la aparición del dolor.
Antibióticos comunes en Odontología: Penicilina G, Amoxicilina, Macrólidos y Lincosamidas.
Se utilizan en procedimientos invasivos como implantología, curetaje, y extracción dental simple o compleja.
Los AINEs y ciertos antibióticos pueden ser gastrolesivos.
La función gastrointestinal se altera por el efecto de las drogas. Los fármacos administrados por vía oral o rectal son absorbidos por la mucosa gástrica y a lo largo del tracto gastrointestinal (desde la boca hasta el recto). Es crucial que las drogas permanezcan estables en el medio ácido del estómago y en el intestino delgado. Esto se controla regulando la secreción de jugos gástricos con fármacos antisecretores, ya que el ácido se produce ante cualquier contacto con la mucosa.
Los fármacos reguladores incluyen:
Los trastornos incluyen náuseas, vómito, anorexia, úlcera, diarrea y gastritis erosiva. Fármacos como ampicilina, amoxicilina y cefalosporina pueden causar estos efectos, y a menudo se recomienda acompañarlos de un inhibidor de la secreción ácida.
Una interacción es la modificación en la cantidad o calidad del efecto de un fármaco debido a la administración simultánea o sucesiva de otro.
Se clasifican según la reducción del efecto anticonceptivo:
La administración de epinefrina puede interactuar con:
