Portada » Biología » Principales Aparatos de Ortopedia Funcional de los Maxilares y sus Aplicaciones
Es un aparato terapéutico aplicable a muchas anomalías.
Su principal indicación es para la corrección de maloclusiones clase 2 división 1, ya que no permite extruir la parte posterior ni que la lengua se interponga.
Este es un aparato con poca resina en el paladar para que la lengua ejerza presión sobre el maxilar. Por este motivo, Balters le coloca a su aparato un resorte de Coffin que no tiene función expansora, sino indicadora de dónde se sitúa la lengua.
En el diseño original, Balters colocó un arco vestibular que se extiende de premolares (PM) y molares (M) para liberar el grupo posterior de la presión de los buccinadores y producir una expansión. El modelo modificado cumple las mismas funciones que el original, pero se le realizan ciertas modificaciones:
Con este aparato se consigue un avance mandibular fisiológico.
Se realiza con un levante de mordida de entre 8-12 mm, ya que pretende someter a los músculos a una tensión permanente.
Función: Reposicionan la mandíbula y redirigen las fuerzas oclusales. Están construidos en una mordida protrusiva que permite modificar eficazmente el plano oclusal por medio de planos inclinados de plástico o acrílico colocados sobre bloques de mordida oclusales.
Indicado: Para usarlos durante todo el día, incluyendo las comidas, con el objetivo de fomentar la función mandibular protrusiva. Son cómodos.
Se emplea para el tratamiento de clase 2 división 1, sin apiñamiento, con unas arcadas de forma correcta y un resalte lo bastante grande como para permitir el avance sin restricciones del maxilar inferior y poder corregir completamente la oclusión distal.
Compuesto por: 2 planos independientes removibles con sus sistemas de anclaje, uno para cada arcada, mediante unos bloques de acrílico laterales con planos inclinados a 45 grados. Aunque es rígido en sentido anteroposterior, permite los movimientos de lateralidad, resultando más cómodo para el paciente, ya que es similar a las placas Hawley.
Es un aparato con una gran cantidad de elementos de alambre activos, por lo que se habla de una terapia semifuncional. El aparato se configura en dos mitades, una superior y otra inferior, que quedan unidas entre sí por un alambre que pasa por lingual de los molares (M), que es el que mantiene el avance y el levante incorporados por la mordida constructiva.
Función: Permite movimientos funcionales con el aparato puesto en boca, especialmente los movimientos de lateralidad, los cuales se utilizan como generadores de fuerza que se transmiten a través del aparato a los dientes. Tiene muchas variantes desarrolladas por su autor con tipos A, B y C y subtipos:
Provoca un avance mandibular progresivo.
Funciones: Este aparato realiza las funciones principalmente desde el vestíbulo bucal, teniendo un mínimo de elementos que se sitúan por lingual. Realiza una gimnasia obligada de la musculatura durante las funciones.
Se apoya en los tejidos e incluso contacta algo con los dientes. Una parte importante del aparato se encuentra en el vestíbulo y altera tanto la postura mandibular como el contorno de los tejidos blandos faciales. Se basa en la modificación del equilibrio funcional labio-lengua. La maloclusión y malfunción se corrige interfiriendo en el área del labio y creando un nuevo equilibrio.
Es uno de los aparatos ortopédicos más sencillos y antiguos. Antiguamente, se confeccionaban en acrílico abriendo las caras vestibulares de los dientes anteriores y en mordida constructiva. El paciente realiza una serie de ejercicios sujetando la placa con los labios y así desarrolla el músculo orbicular que está hipotónico.
Las nuevas tecnologías y materiales le han dado un nuevo aspecto a este sutil aparato, y lo fabrican en serie y en distintos materiales como plástico rígido moldeado o silicona flexible.
Función: Actúan inhibiendo la fuerza de los labios sobre los dientes; por ello, permiten el crecimiento de los maxilares según lo coloquemos (superior o inferior).
Se colocan: En las bandas de los primeros molares o en el acrílico de las placas removibles o funcionales. Los hay de distintas formas y diseños: arco de goma, arco de acrílico, elástico, etc. Normalmente se colocan en la mandíbula, pero también en el maxilar superior. Se realizan tanto soldadas como removibles.
