Portada » Historia » La Transformación del Mundo Medieval: Auge de Europa, Declive de Bizancio y Fragmentación Islámica (Siglos X-XV)
Comparativamente respecto al Occidente cristiano, el siglo XIII marca el inicio del declive histórico de las sociedades musulmanas.
Separación entre:
Posterior fragmentación del Islam oriental:
Tras 959: Periodo político difícil. Sucesión de emperadores militares durante casi un siglo. Restauración del prestigio imperial mediante la guerra permanente.
Tras su muerte: Dos sobrinas prolongan la legitimidad. En 1056: fin de la dinastía macedónica.
Estas fechas delimitan la epopeya bizantina:
Crecimiento del comercio por:
Beneficiarios:
Venta de cargos públicos: Rentabilidad del 8% anual. Acceso de comerciantes a la administración.
Ruptura entre la Iglesia católica (Roma) y la Iglesia ortodoxa (Constantinopla). Resultado de un largo proceso desde 395.
Siglo IX: cisma de Focio. Siglo XI: Miguel Cerulario y Humberto de Silva Candida. Excomuniones mutuas. Consolidación definitiva de la división. Refuerzo de la identidad bizantina.
1071: Manzikert. Expulsión definitiva de Italia.
Demográfica, agraria, comercial y urbana. Reaparición de rutas: Mediterráneo oriental, Rusia, Occidente.
Consolidación del sultanato selyúcida (base de Turquía). Bizancio reducido al Egeo.
Mundo islámico dividido en 3 califatos:
Polarización en dos grandes ámbitos:
Resultado: Fin del califato abasí. Ruptura del equilibrio islámico clásico.
Objetivo: Mantener ejércitos mercenarios y mandos profesionales.
Desaparición de la unidad bajo un solo califa. Fases: Fortalecimiento bajo visires, disgregación en principados. Excepción: Fatimíes → mayor cohesión. Egipto: Gran peso económico y estratégico hacia el año 1000.
Contexto: Cruzados toman Jerusalén (1099). Reino latino interrumpe continuidad islámica. Zengi y los selyúcidas desde Mosul. Recuperación de Siria. Lucha contra cruzados y chiíes.
Sustitución del poder árabe por bereberes. Dos grandes imperios:
Aumento de población por:
De ~25–40 millones (año 1000) a ~55–70 millones (1300). Zonas densas: Flandes, Toscana. Estancamiento desde finales del siglo XIII.
Tres tipos de espacios:
Cuatro grandes espacios políticos:
Contradicción central: Pretensión universal (dominium mundi) vs. Realidad: monarquía alemana fragmentada.
Traslado del centro imperial: Lotaringia → Alemania. Núcleos principales s. X: Sajonia, Franconia, Baviera. Dinastía sajona (otónida): Enrique I, Otón I, II, III. Imperio ya claramente alemán.
Fragmentación: Bizantinos (Apulia, Calabria), Lombardos, Sarracenos. Normandos: Mercenarios, familias Drengot y Hauteville.
Guillermo I el Malo, Guillermo II el Bueno, Tancredo, Guillermo III.
Finales del siglo XI → norte y centro de Italia. Contexto: Renacimiento urbano y comercial, crecimiento demográfico (s. XI–XII), excedente agrícola, especialización del trabajo. Ciudades = aliadas de monarquías europeas.
Contexto: Conflicto Papado ↔ Emperador (s. XII). Facciones urbanas:
Traslado del conflicto de Alemania a Italia. Federico I Barbarroja (1155): Reafirmación imperial, auge gibelino.
Adscripción variable: Milán, Verona, Padua, Parma, Lucca, Ferrara, Vicenza. Lealtades cambiantes. Identidades urbanas muy fuertes (Toscana: Florencia–Siena–Pisa).
Las comunas amplían su territorio y absorben ciudades menores. Formación de:
Control de órganos administrativos. Transición hacia señorías.
Situación política (s. XIV): Mosaico de entidades autónomas.
Participación de mercaderes y artesanos. Composición: Banqueros, grandes propietarios, artesanos prósperos.
Luchas: Contra Federico II, entre güelfos y gibelinos. Siglo XIV: Familias controlan consejos, pérdida de imparcialidad institucional.
Definición de: 7 sacramentos, pastoral para laicos, modelo de cristiandad. Refuerzo del control social y religioso.
Siglo XIII: Gran expansión comercial, consolidación de monarquías feudales. Limitación del poder: Papado, Imperio.
Burguesía urbana: Nuevos ricos, clases dirigentes urbanas, aliados clave de los monarcas, procuradores y administradores.
Sectores principales: Armas, pañería (lana, lino, algodón, cáñamo).
Asociaciones de mercaderes y ciudades.
Contabilidad, Derecho, Teología, especialización profesional.
Historiografía moderna: deja la historia cronológica de acontecimientos y se centra en: Justificación del poder, concepción del Estado, nacimiento de instituciones, sociedad y mentalidades.
Monarquía = centro de acción y depositaria de auctoritas y potestas. Recuperación del poder frente a: Aristocracia, ciudades, Iglesia en decadencia.
Transformaciones socioeconómicas: aparición de la burguesía → crisis feudal.
Personajes clave: canciller, tesorería, tribunales de justicia.
El documento de Pedro II, rey de Aragón y conde de Barcelona, concede fuero, mercado y ferias a Balaguer en 1211, reflejando la expansión urbana y comercial de la Plena Edad Media. Durante los siglos XII–XIII, las monarquías europeas reconocían mercados y ferias porque favorecían la actividad económica y la riqueza local, integrando las ciudades a redes de comercio interregionales. Esto respondía al auge de la burguesía mercantil, que exigía libertades y seguridad para el comercio y menores tributos señoriales. La carta asegura protección y libertades comerciales, mostrando cómo la autoridad real impulsaba centros urbanos dinámicos y seguros para que prosperaran social y económicamente.
Las dos cartas de estudiantes medievales ilustran la vida académica en las universidades europeas del siglo XIII. Las universidades, como las de Bolonia y Oxford, eran comunidades de maestros y estudiantes centradas en el estudio del derecho, la teología y las artes, que surgieron en el contexto del renacimiento intelectual del siglo XII. Los testimonios reflejan que la universidad no era una institución acomodada, sino una vida exigente donde los estudiantes dependían de recursos externos para pagar libros y manutención. Estas fuentes nos muestran aspectos cotidianos: deudas, necesidad de apoyo familiar y el alto costo de la vida urbana universitaria.
Las descripciones de Michele da Piazza y Boccaccio son testimonios de la Peste Negra que sacudió Europa en el siglo XIV. Esta epidemia bubónica causó mortalidades masivas, desorganización social y miedo generalizado. La descripción del dolor, las pústulas y la sangre ilustra la interpretación física de la enfermedad, mientras que Boccaccio remarca la ruptura del orden social y la pérdida de linajes y riquezas. La peste provocó una dramática reducción de la población, que alteró la economía y las relaciones feudales y urbanas, debilitando el sistema tradicional e impulsando cambios sociales profundos.
La Unam Sanctam emitida por el papa Bonifacio VIII (1302) es una fuente clave para entender la pretensión de supremacía del poder espiritual sobre el temporal al inicio del siglo XIV. El texto afirma que la autoridad papal es superior a los poderes laicos y que para obtener la salvación toda criatura humana debe estar sometida al papa. Este tipo de documentos muestra la intensidad del conflicto entre la Iglesia y los monarcas europeos, donde la curia romana reivindicaba control moral y político sobre reyes y príncipes. Es un paradigma del debate de legitimidad política en la Edad Media tardía.
La descripción del saqueo de Constantinopla por las tropas de la Cuarta Cruzada (1204) muestra la violencia y el despojo de una ciudad rica y monumental. Constantinopla, aún centro de una civilización antigua y punto nodal del comercio entre Oriente y Occidente, fue objeto de botín, destrucción de imágenes y dispersión de manuscritos y riquezas. Este saqueo no solo representó un golpe militar sino también una pérdida cultural enorme, ya que muchos volúmenes y obras fueron vendidos por poco dinero y dispersados en Occidente y Oriente. La cita refleja la degradación del patrimonio artístico e intelectual del mundo bizantino.
