Portada » Magisterio » Estrategias de Desarrollo Afectivo y Adaptación Escolar en la Primera Infancia
La afectividad está presente en todas las actividades que se realizan en la escuela infantil. Por tanto, se incidirá en todo momento en el desarrollo socioafectivo de los niños.
Es importante respetar la manifestación de las emociones negativas y acompañar al niño que las muestre.
Las actividades incluyen: Rutinas, entradas y salidas, juego sensoriomotor, juego simbólico, canciones, marionetas y la asamblea.
La asamblea es un momento privilegiado, ya que es en este espacio donde se realizan preguntas para saber cómo están los niños y se fomenta la expresión emocional.
Todas las actividades destinadas a la satisfacción de necesidades básicas y a la adquisición y consolidación de hábitos de autonomía llevarán implícito un componente afectivo. Además, es importante recalcar la importancia del tacto a la hora de satisfacer esas necesidades (por ejemplo, al cambiar un pañal).
En el juego sensoriomotor, el factor afectivo del cuidador le dará confianza al bebé y contribuirá a su desarrollo. Según Spitz, el tacto es muy importante. También es fundamental el factor afectivo en el juego simbólico, ya que sirve para el ensayo de emociones.
Además de aparecer en todas las actividades, podemos programar algunas en las que se trabaje de manera prioritaria.
La programación comienza con los contactos previos que se establecen con las familias (reuniones, entrevistas).
La regresión de conducta corresponde a etapas evolutivas anteriores ya superadas y se asocia a los celos. Estos se producen por alguna circunstancia que comporte una vivencia de pérdida de la afectividad y la atención recibida.
La causa más frecuente de celos es el nacimiento de un hermano/a. La conducta de celos se manifestará de forma diferente según el lugar que ocupe el hijo/a entre los hermanos (desobediencia, retraimiento, rabietas, fastidio hacia el bebé).
En algunos casos, los niños son muy colaboradores en el cuidado de su hermanito y no parecen celosos, pero tienen celos encubiertos. Se portan así para contentar a sus padres, ya que están en el «período de gracia». Es fundamental dejar claro que hay que permitir que expresen sus celos.
¿Qué son? Comportamientos mediante los que manifiestan su frustración por la incapacidad de hacer o conseguir lo que quieren.
¿Cuándo aparecen? Entre 1 año y medio y 4 años.
¿Por qué se producen? Conflicto entre los deseos de autonomía del niño y las limitaciones que se le imponen. También pueden ser causadas por hambre o sueño.
Es crucial tener en cuenta que aparecen a una edad en la que el lenguaje no está todavía suficientemente elaborado para poder expresar las necesidades y sentimientos.
