Los Filósofos Monistas: La Búsqueda de un Único Principio (Arjé)
Tales de Mileto: El Agua
Arjé: El agua.
Justificación: Se basa en la observación empírica. La vida depende del agua, todo parece tener un componente húmedo y es fundamental para la agricultura. Cosmológicamente, sostenía que la Tierra flota sobre el agua.
Consecuencias filosóficas: Representa el primer intento de naturalizar el mundo, es decir, explicarlo sin recurrir a mitos. Es el primer paso hacia una explicación racional de la realidad.
Problemas: ¿Cómo se pueden explicar las cualidades contrarias (como el fuego o la sequedad) si todo es agua? ¿Cómo surgen el movimiento y la multiplicidad a partir de un único elemento?
Anaximandro: El Ápeiron (lo ilimitado)
Arjé: El ápeiron, un principio indefinido e ilimitado.
Justificación: Un elemento definido como el agua es, por naturaleza, limitado. El principio originario (arjé) no puede ser algo ya determinado, pues eso implicaría que depende de otra cosa. Lo ilimitado es la única fuente capaz de explicar la generación y destrucción, ya que contiene en sí todos los opuestos.
Consecuencias filosóficas: Introduce un principio abstracto, no identificable con los elementos concretos, lo que supone un avance conceptual respecto a Tales. Propone una idea de justicia cósmica, donde las cosas ocupan su lugar en un ciclo de compensación entre opuestos.
Problemas: Es un concepto difícil de concretar. ¿Cómo puede algo indefinido producir la diversidad de cosas definidas que observamos?
Anaxímenes: El Aire (Pneuma)
Arjé: El aire (pneuma). Los cambios en la materia se explican por procesos de rarefacción y condensación (aire → viento → nube → agua → tierra → piedra).
Justificación: El aire es un principio más cercano a la experiencia que el ápeiron de Anaximandro, pero a la vez es más sutil que el agua. Intenta explicar la transformación mediante procesos físicos observables y simples.
Consecuencias filosóficas: Es un precursor de las ideas mecanicistas, al explicar la transformación de la materia a través de grados de densidad.
Problemas: ¿Por qué el aire posee la propiedad intrínseca de convertirse en todas las demás sustancias? La explicación, aunque ingeniosa, sigue siendo incompleta.
Heráclito: El Fuego y el Devenir Constante
Arjé: El fuego, entendido como símbolo del cambio perpetuo. Su lema es «todo fluye» (panta rhei). Defiende la unidad en la lucha de contrarios.
Núcleo de su pensamiento: La realidad no es estática, sino un proceso constante. El mundo se mantiene en equilibrio gracias a una tensión dinámica entre opuestos, regulada por una ley universal o logos.
Consecuencias filosóficas: Introduce la noción de una ley racional (logos) que gobierna el cambio, aportando orden a una realidad que parece caótica. Su pensamiento es fundamental para el desarrollo de la dialéctica.
Problemas: Si todo cambia constantemente, ¿es posible alcanzar un conocimiento estable y verdadero? ¿Qué papel juega la razón humana frente al incesante devenir?
Parménides: El Ser Inmutable
Arjé: El Ser, único, eterno e inmutable. La pluralidad y el cambio que percibimos con los sentidos son meras ilusiones.
Argumento principal: Pensar y ser son lo mismo. El «no-ser» no puede ser pensado ni expresado; por lo tanto, solo el Ser es real. El cambio es imposible, ya que implicaría que algo pasa del no-ser al ser, lo cual es lógicamente contradictorio.
Consecuencias filosóficas: Radicaliza la noción de inmutabilidad, estableciendo una crítica directa a Heráclito. Introduce una distinción fundamental entre la vía de la verdad (accesible por la razón, que capta al Ser inmutable) y la vía de la opinión (basada en los sentidos, que nos muestra un mundo cambiante e ilusorio).
Problemas: Su negación del cambio choca frontalmente con la experiencia cotidiana. Plantea un desafío teórico monumental: ¿cómo reconciliar la lógica racional con el mundo que percibimos?
Los Filósofos Pluralistas: La Multiplicidad de Principios
Empédocles: Los Cuatro Elementos y las Dos Fuerzas
Arjé: Cuatro «raíces» o elementos eternos (tierra, aire, fuego y agua) que se mezclan y separan por la acción de dos fuerzas cósmicas: el Amor (philia), que une, y el Odio (neikos), que separa.
Justificación: Busca explicar la multiplicidad y el cambio sin necesidad de crear o destruir la sustancia fundamental. Los elementos son eternos, y todo lo que existe es el resultado de sus combinaciones en diferentes proporciones.
Consecuencias filosóficas: Propone un modelo cíclico del universo, con épocas dominadas por la mezcla (Amor) y otras por la separación (Odio), ofreciendo una explicación teleológica de los ciclos cósmicos.
Problemas: ¿Cómo surgen las cualidades emergentes de la simple mezcla de elementos? ¿Por qué estas cuatro raíces y no otras? La naturaleza del Amor y el Odio es ambigua: ¿son fuerzas físicas o conceptos metafóricos?
Anaxágoras: Semillas (Spermata) y la Mente Ordenadora (Nous)
Arjé: Una pluralidad infinita de «semillas» (spermata) cualitativamente distintas que existen en todas las cosas. El nous (mente o intelecto) es el principio que introduce orden y movimiento en la mezcla inicial.
Justificación: Ante la dificultad de explicar la diversidad a partir de pocos elementos, propone que «todo está en todo». El nous es necesario para explicar cómo esta mezcla caótica se organiza de forma inteligente.
Consecuencias filosóficas: Introduce una explicación teleológica y causal. El nous, al no ser material, actúa como una causa externa que impone un orden. Esto anticipa la distinción entre lo físico y lo mental.
Problemas: ¿Qué es exactamente el nous y cómo interactúa con la materia? Su propuesta puede dar lugar a un dualismo incipiente y difícil de resolver.
Leucipo y Demócrito: El Atomismo
Arjé: Infinitos átomos indivisibles, eternos e inmutables (que solo difieren en forma y tamaño) y el vacío, que es la condición necesaria para que los átomos puedan moverse y combinarse.
Justificación: Explica tanto el cambio como la permanencia. Los átomos son eternos, pero sus combinaciones crean la variedad de objetos que percibimos. El cambio es simplemente la reorganización de estos átomos en el vacío.
Consecuencias filosóficas: Desarrollan una concepción materialista y mecanicista del universo. Ofrecen una explicación puramente naturalista, sin necesidad de finalidades o inteligencias ordenadoras.
Problemas: Deja preguntas abiertas sobre cómo se unen los átomos (¿existen leyes de combinación?) y sobre la percepción (¿cómo lo sensible surge de agregados de átomos insensibles?).
Los Pitagóricos: El Número como Principio Fundamental
Núcleo Doctrinal: «Todo es Número»
Arjé: La realidad está estructurada por relaciones numéricas. Los números no son meras abstracciones, sino la esencia misma de las cosas.
Ejemplos: Las relaciones numéricas explican las proporciones en la música (armonía), la periodicidad de los fenómenos naturales y la estructura del cosmos (el movimiento de los cuerpos celestes).
La Tetraktys: La figura sagrada formada por los primeros cuatro números (1+2+3+4 = 10) simboliza el orden cósmico, las leyes matemáticas y la armonía universal.
Matemáticas y Música
Su descubrimiento fundamental fue que la consonancia musical se puede explicar mediante relaciones numéricas sencillas entre las longitudes de las cuerdas de un instrumento (2:1, 3:2, 4:3). Esto demostró que la percepción estética de la armonía está ligada a proporciones matemáticas.
Para los pitagóricos, las proporciones aritméticas y geométricas son la clave para desvelar la estructura oculta del cosmos.
Cosmología y Armonía
Concibieron el mundo como un cosmos ordenado por leyes numéricas. Los planetas y las esferas celestes se mueven según relaciones matemáticas que producen la «música de las esferas«, un sonido armonioso que los humanos no podemos percibir.
La armonía es el principio regulador tanto en el microcosmos (el cuerpo y el alma) como en el macrocosmos (el universo).
Metafísica y Ética
Metempsicosis: Creían en la reencarnación o transmigración del alma. El alma es inmortal y debe purificarse a través de múltiples vidas.
Vida comunitaria: Seguían normas éticas estrictas, como el vegetarianismo, y practicaban el secreto y el voto de silencio dentro de su escuela.
Relación número-alma: El alma misma posee una estructura numérica, y su purificación se alcanza a través del orden, la disciplina y el conocimiento matemático.
Ciencia y Misticismo
Los pitagóricos combinaban la observación matemática con profundos componentes místicos y religiosos. Las matemáticas no solo servían para explicar el mundo, sino también para orientar la vida ética y espiritual.
Su trabajo fue crucial para la sistematización de la teoría de números y la geometría, ejerciendo una enorme influencia sobre filósofos posteriores como Platón.
Problemas y Crítica
Se les critica una tendencia a la mistificación de las matemáticas: ¿son los números la realidad ontológica o simplemente herramientas para describirla?
Algunas de sus creencias, como la reencarnación y los rituales, escapan a un método estrictamente racional.
A pesar de ello, su énfasis en la medición, la proporción y la estructura matemática fue un impulso fundamental para el desarrollo de la ciencia.
Resumen de Ideas Clave por Filósofo
Tales: El agua como arjé. Fundador del racionalismo basado en la observación natural.
Anaximandro: El ápeiron (lo ilimitado) como arjé. Introduce un principio abstracto para explicar la generación y la corrupción.
Anaxímenes: El aire como arjé. Explica el cambio mediante la rarefacción y la condensación.
Heráclito: El fuego o el cambio como arjé. Todo fluye (panta rhei) bajo el gobierno del logos.
Parménides: El Ser inmutable como arjé. El cambio es una ilusión de los sentidos.
Empédocles: Las cuatro raíces (elementos) más el Amor y el Odio. Explica el cambio como ciclos de mezcla y separación.
Anaxágoras: Las semillas (spermata) más el nous (mente organizadora).
Leucipo y Demócrito: Los átomos y el vacío como arjé. Fundadores del materialismo atomista.
Pitagóricos: El número y la relación numérica como arjé. La armonía, la Tetraktys y la reencarnación son ideas centrales.