Portada » Economía » Estrategias de Expansión Empresarial: Crecimiento Interno, Fusiones y Adquisiciones
El crecimiento empresarial y el crecimiento del sistema económico son dos conceptos distintos, aunque compatibles. Es fundamental definirlos, ya que son aspectos clave de la empresa que a menudo se confunden. Existen crecimientos que afectan únicamente al sistema y otros que afectan solo a la empresa, sin que necesariamente impacten a ambos.
Hemos identificado dos tipos principales de crecimiento estratégico:
La diversificación se clasifica según su relación con la actividad principal:
A continuación, analizaremos comparativamente las dos principales vías de desarrollo corporativo.
El crecimiento interno es aquel en el que la empresa realiza una expansión dentro de su propia estructura. Implica un aumento de tamaño mediante el crecimiento de las instalaciones, la contratación de personal, la inversión en nuevas tecnologías o la adquisición de nuevos materiales tangibles o intangibles.
También se denomina crecimiento natural. Se centra en la inversión y el desarrollo propio, lo que puede implicar un salto tecnológico. Es importante notar que el crecimiento no siempre significa aumentar la plantilla; una empresa puede crecer en eficiencia y valor disminuyendo el número de empleados.
El crecimiento externo resulta de adquirir, participar o asociarse con otras empresas o partes de ellas. Se produce principalmente por medio de fusiones, adquisiciones o asociaciones entre dos o más entidades. La acumulación de actividades económicas existentes se materializa adquiriendo capacidades de producción que ya existían en el mercado.
Para que haya crecimiento económico real, tiene que crecer el sistema. Un aumento en las ventas de una empresa no siempre se traduce en un aumento de los beneficios.
El crecimiento externo se utiliza estratégicamente en diversas situaciones:
Aunque el texto original lo denomina ‘Inconvenientes del crecimiento interno’, los puntos descritos se refieren a los costes y problemas de la adquisición (crecimiento externo):
La integración es la unión de dos o más empresas, lo que normalmente conlleva la pérdida de la personalidad jurídica de una o varias de ellas. Es fundamental distinguir entre los siguientes conceptos:
Ocurre cuando dos sociedades (A y B) conciertan la constitución de una empresa nueva (C), desapareciendo las dos originales. Ejemplo: A y B se fusionan y se crea C (una empresa radicalmente nueva); desaparecen A y B.
Ocurre cuando una empresa (A) absorbe a otra (B). La empresa A es la adquirente (ganadora) y la empresa B es la absorbida (perdedora). La nueva empresa resultante es A, que incorpora todos los activos y pasivos de B. Ejemplo: Desaparece B, y A se mantiene con la suma de A + B.
Una empresa (B) se fusiona con una rama de actividad específica de otra empresa (A). Primero se produce la escisión de la rama de actividad de A, y luego se produce la aportación a B. Ejemplo: La empresa A tiene tres ramas (1, 2, 3). La empresa B se fusiona con la rama 2 de A. La nueva empresa es B con la rama 2.
La desagregación es un concepto económico que no debe confundirse con la desconcentración, que es un término político. Existen distintas clases de desagregación:
Se produce cuando se realiza una aportación de capital a varias sociedades (al menos dos o más). Es el reparto del patrimonio de una sociedad a otras empresas, partiendo una unidad en trozos y aportándolos. Ejemplo: La empresa Endesa se parte en tres partes, y cada una va a una empresa distinta (una a EON, otra a ENEL y otra a ACCIONA).
Aparece cuando una parte del patrimonio de una sociedad se desgaja en varias partes para formar otras unidades jurídicamente separadas. Ejemplo: La empresa Endesa se parte en tres partes, y de estas se crean tres empresas nuevas.
Una empresa adquiere un paquete de acciones de otra empresa. La participación puede ser:
En este esquema, existe una empresa matriz (la que posee más del 50% del capital) y una empresa filial (la que tiene las acciones).
La cooperación es otra modalidad de crecimiento externo que se abordará en detalle en un punto posterior.
Los procesos de integración y adquisición pueden generar problemas complejos, que se clasifican en tres tipos principales:
Estos problemas se plantean por diversas razones:
Nota fiscal: En las fusiones, los beneficios obtenidos por el intercambio de acciones (plusvalías) no se declaran inmediatamente a Hacienda, sino que se difiere su tributación, pasando directamente al patrimonio del beneficiario (régimen de neutralidad fiscal).
Es necesario analizar y establecer una nueva estructura, una nueva jerarquía y una cultura común para evitar conflictos. Se debe analizar el impacto de la integración sobre la motivación y la productividad del personal.
Para minimizar los efectos negativos en la organización, es esencial la planificación de objetivos comunes. Dentro de la estrategia organizativa, se deben definir claramente los objetivos de la dirección. La coexistencia de poderes legales y poderes basados en las relaciones interpersonales crea el problema de determinar a quién se debe obedecer.
El principal problema económico en cualquier proceso de crecimiento externo es la valoración de las empresas involucradas.
